El Juez Vigésimo de Control, Miguel Ángel Galván Esparza, celebró una audiencia el lunes 3 de agosto en la que Iván Martín “N” ejerció su derecho a guardar silencio y su defensa solicitó la aplicación del término constitucional. La decisión sobre su vinculación a proceso quedará pendiente para la audiencia del martes 4 de agosto, cuando el magistrado evaluará si las pruebas reunidas por la Fiscalía del Estado de Jalisco son suficientes para continuar el proceso penal por feminicidio.
Martín, detenido el 1 de agosto y actualmente bajo prisión preventiva oficiosa, es señalado como presunto coautor material del homicidio de Valeria Márquez, creadora de contenido de 23 años que fue asesinada el 13 de mayo de 2025 en su salón de belleza Blossom The Beauty Lounge, en Zapopan, mientras transmitía en vivo por TikTok. Según la investigación de la Vicefiscalía especializada, Martín habría actuado como vigilante, monitoreando el local antes del ataque y escoltando la huida del agresor, quien ingresó bajo el pretexto de entregar un encargo.
El operativo de captura, coordinado entre la Vicefiscalía, el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, se realizó tras la emisión de una orden de aprehensión. Simultáneamente, se ejecutó un cateo en la colonia San Juan de Ocotán, donde se incautaron dos armas de fuego, teléfonos celulares e identificaciones vinculadas al caso.
El caso de Valeria Márquez, que conmocionó al país al quedar registrado en la transmisión en vivo, se investiga bajo el protocolo de feminicidio. La Fiscalía ha señalado la posible participación de una red criminal vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). En declaraciones recientes, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, indicó que Francisco Álvarez Solorio, hijo del presunto líder del CJNG “El R1”, habría mantenido una relación sentimental con la víctima y habría solicitado a su padre el homicidio.
El avance judicial contra Iván Martín “N” se produce en medio de una semana de intensas investigaciones que incluyen la captura de “El R1” y la recopilación de pruebas mediante análisis de imágenes del sistema C5 y cámaras de vigilancia particulares, que permitieron reconstruir la ruta de escape del agresor.