En la conferencia matutina celebrada en el Palacio Nacional, la mandataria Claudia Sheinbaum Pardo precisó que el retiro de visas de Estados Unidos a funcionarios mexicanos constituye un asunto estrictamente personal. La declaración surgió tras la reciente revocación de la visa a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, y a otros políticos del país.
Sheinbaum recordó que, durante su sexenio, se han detenido a presidentes municipales y a diversos funcionarios por presuntos nexos con la delincuencia organizada. "Nuestro gobierno actúa siempre bajo el marco legal y con pruebas que cumplan con la normativa mexicana", sostuvo la presidenta desde el Salón Tesorería.
La presidenta enfatizó que su administración no intervendrá en decisiones de autoridades extranjeras, pero reiteró su compromiso de perseguir a cualquier servidor público que incurra en actos ilícitos, siempre respetando el debido proceso y la legislación nacional.
El mensaje de Sheinbaum busca aclarar que la política migratoria de EE. UU. no refleja una postura oficial de México, y que cualquier medida tomada por el gobierno estadounidense será tratada como una cuestión individual, sin repercusiones diplomáticas directas.