En la misa celebrada en la Basílica de Guadalupe, el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, dedicó un mensaje de profunda solidaridad a las madres buscadoras de México, comparando su incansable empeño con el amor incondicional de la Virgen María. El cardenal subrayó que la determinación de estas mujeres para encontrar a sus hijos desaparecidos refleja el mismo compromiso que la madre del Evangelio mostró al luchar sin descanso por el bienestar de su hija.
Parolin recordó que la fe y la constancia pueden vencer cualquier obstáculo y afirmó que el ejemplo de las madres tiene un significado especial en México, donde más de 130 mil personas siguen desaparecidas. “Su ejemplo resuena con especial fuerza aquí en México, donde tantas madres siguen buscando con firmeza y fe a sus hijos desaparecidos. Nada puede impedirles hacer todo lo posible por ayudar a sus hijos”, declaró, e invitó a los fieles a acompañarlas con sus oraciones.
El discurso se dio en medio de una crisis de desapariciones que ha generado decenas de colectivos liderados por madres y familiares, quienes, ante la insuficiencia de las investigaciones oficiales, recorren campos, cerros y posibles fosas clandestinas, enfrentando amenazas y desgaste físico y emocional.
En el marco de su visita oficial, Parolin sostuvo también una reunión con integrantes del Diálogo Nacional por la Paz, donde escuchó experiencias de colaboración entre ciudadanos, empresarios, autoridades y organizaciones civiles para atender las causas de la violencia y reconstruir el tejido social. Al concluir, reiteró que la paz se construye de manera artesanal, mediante el esfuerzo cotidiano en familias, escuelas y comunidades, y señaló que la experiencia mexicana puede servir de ejemplo de esperanza para otras regiones del mundo.
Horas antes de la misa, el secretario del Vaticano se reunió en el Palacio Nacional con la presidenta Claudia Sheinbaum, abordando temas como el desarrollo ético de la inteligencia artificial y los llamados del Papa a fortalecer la paz, la fraternidad y la solidaridad entre naciones. En su mensaje, Parolin también hizo un llamado a mantener la cercanía con los vulnerables – migrantes, víctimas de violencia y comunidades marginadas – y recordó que el santuario del Tepeyac debe convertirse en un espacio de reconciliación y oración.
La visita de Parolin concluirá el 6 de agosto, tras tres días de agenda centrada en fortalecer la relación entre México y la Santa Sede y en apoyar a las organizaciones que trabajan por la paz y los derechos de las víctimas de la violencia.