En la conferencia de prensa matutina del viernes, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, sostuvo que la detención del ex gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, no responde a intereses políticos, sino a una investigación judicial en curso sobre la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa en 2014.
Sheinbaum explicó que la Fiscalía General de la República (FGR) ha reabierto y profundizado carpetas de investigación que contienen numerosos testimonios, algunos recogidos durante la llamada “falsa verdad histórica” y otros posteriores a la llegada al poder del presidente Andrés Manuel López Obrador. Según la mandataria, se han analizado “sábanas de llamadas telefónicas” de la noche del 26 de septiembre de 2014 y de periodos posteriores, identificando conexiones entre interlocutores, horarios y frecuencias de comunicación.
La presidenta destacó que el nuevo fiscal a cargo del caso ha utilizado herramientas tecnológicas avanzadas para revisar esas llamadas, descubriendo vínculos que antes no se habían detectado. Además, señaló que la Fiscalía está siguiendo varias líneas de investigación, entre ellas la relacionada con un autobús detenido frente al Palacio de Justicia y la grabación de ese momento, lo que ha llevado a nuevas detenciones de personas que no habían sido consideradas sospechosas.
Sheinbaum informó que, tras enterarse de la captura de Aguirre, se reunió con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y solicitó una próxima conferencia de prensa para presentar las carpetas de investigación y detallar los avances de la Fiscalía. Asimismo, resaltó la colaboración de la Fiscal General de la República, Ernestina Godoy, y de la Subsecretaría de Derechos Humanos, encabezada por Arturo Medina, en el diálogo con los padres y madres de los desaparecidos.
La mandataria reiteró que el objetivo final es “conocer la verdad, hacer justicia y encontrar a los jóvenes”. Añadió que se mantendrán reuniones periódicas con las familias de los desaparecidos, con una próxima convocatoria a finales de mes, para informarles de los progresos alcanzados.
Con esta declaración, Sheinbaum busca disipar cualquier sospecha de motivación política en la detención de Aguirre y reforzar la percepción de que el gobierno está comprometido con una investigación imparcial y exhaustiva del caso Ayotzinapa.