La Ciudad de México está a punto de cerrar un vacío legal que deja desprotegidas a miles de mujeres víctimas de fraudes sentimentales. La propuesta legislativa, impulsada por la diputada Elizabeth Mateos Hernández, busca tipificar la estafa romance como una modalidad de violencia económica y patrimonial, incorporándola al Código Penal Federal y a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
Según el dictamen, la manipulación afectiva que induce a una mujer a entregar recursos económicos, contraer deudas o ceder información financiera no está contemplada como delito autónomo. Actualmente, estos hechos se procesan únicamente como fraudes patrimoniales, lo que dificulta la investigación y la protección de las víctimas.
Casos recientes en la capital, como el de “Jonathan N”, conocido como el “estafador de Bumble”, revelan pérdidas que superan los dos millones de pesos, incluyendo la asunción de hipotecas en Tulum, Quintana Roo.
Ante este panorama, bancos y organismos de defensa del consumidor han intensificado sus alertas, recomendando verificar la autenticidad de los perfiles y cortar el contacto ante cualquier solicitud de dinero.
Si la iniciativa avanza, México podría convertirse en uno de los primeros países de América Latina en tipificar la estafa romance como violencia de género, ofreciendo a las mujeres una vía legal más robusta para combatir este delito.