La mandataria mexicana, Claudia Sheinbaum, reiteró este martes que el gobierno de Estados Unidos no ha entregado la información requerida por México para proceder con la detención urgente del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, con fines de extradición. En la conferencia matutina en Palacio Nacional, la presidenta respondió de forma tajante a los reporteros: “No han enviado la información de detención urgente para extradición. No han enviado ninguna información”.
Sheinbaum recordó que la solicitud estadounidense corresponde a una petición de detención provisional, no a un juicio formal de extradición, y que, mientras no existan pruebas suficientes, la legislación mexicana no obliga al país a actuar. Desde junio, la presidenta ha sostenido esta postura, subrayando la falta de elementos probatorios como el principal obstáculo.
Ante la pregunta de por qué el gobernador no ha retomado sus funciones, la presidenta señaló que se trata de una decisión personal de Rocha Moya y no de una instrucción del gobierno federal ni de la Secretaría de Gobernación. Sheinbaum citó al propio gobernador, quien al solicitar licencia el 2 de mayo de 2026 declaró: “No quiero poner en duda la gobernabilidad de Sinaloa ni mucho menos. Prefiero dejar el puesto en lo que continúa esta investigación”.
El Congreso de Sinaloa designó a Yeraldine Bonilla Valverde como gobernadora interina, mientras la Fiscalía General de la República (FGR) mantiene que no existen elementos probatorios suficientes para ejecutar una detención. Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ha exigido a Washington la documentación que sustente los señalamientos.
El caso, que involucra también a otros nueve funcionarios sinaloenses, incluido el senador Enrique Inzunza Cázarez, es el primero en que un gobernador en funciones es señalado por autoridades estadounidenses, lo que lo convierte en un punto crítico en la relación bilateral entre México y la administración estadounidense.