La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que la economía del país está "muy sólida" a pesar de los cambios en el entorno financiero global provocados por la política arancelaria de Donald Trump. La declaración se dio en la mañanera del pueblo del 20 de agosto, mientras el peso mexicano rompía la barrera de los 17 pesos por dólar.
Sheinbaum señaló que "hemos logrado obtener una buena condición, pero hay modificaciones" y destacó que el empleo está en aumento y que los proyectos de inversión impulsarán un mayor crecimiento. Según la mandataria, la fluctuación del tipo de cambio genera tanto ventajas como desventajas: los exportadores pueden enfrentar mayores costos, pero la inversión en pesos indica confianza internacional en la economía mexicana.
En la apertura del jueves 20 de agosto, el dólar estadounidense cotizó a 16.99 pesos, con variaciones entre 16.94 y 16.96 durante la jornada, manteniéndose por debajo de la referencia de 17 pesos que los mercados internacionales consideran clave. Este fortalecimiento del peso se ha producido en las últimas semanas, acumulando cerca de 50 centavos de apreciación desde principios de mes.
El contexto global también influyó: los inversionistas siguieron de cerca los datos de la Reserva Federal de EE. UU. y las solicitudes de desempleo, mientras que en México la publicación de las minutas del Banco de México generó expectativas sobre la posible evolución de las tasas de interés y su impacto en el tipo de cambio.
Analistas coinciden en que la trayectoria del peso dependerá de la información económica de ambos países y de la percepción de riesgo en los mercados internacionales. Un entorno de mayor confianza en México podría mantener la moneda fuerte, mientras que cualquier retroceso en la política monetaria estadounidense o tensiones comerciales podría revertir la tendencia.