El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, retomó sus funciones el viernes 21 de agosto después de más de 100 días de licencia, tras ser acusado por el Departamento de Justicia de EE. UU. de presuntos vínculos con el crimen organizado. Al llegar al Palacio de Gobierno, fue recibido por un colectivo de madres buscadoras que, en medio de la prensa, le entregó una carpeta con numerosos expedientes de desaparecidos y le reclamó respuestas sobre la grave situación de fosas clandestinas en el estado.
Una de las activistas, al abrazar al mandatario, le preguntó: “Señor gobernador, ¿sabe cuántas fosas tenemos en Navolato? Siete fosas por abrir. Es una vergüenza lo que está pasando con esta Comisión”. Tras la interrogante, le entregó la carpeta diciendo: “Aquí está todo”. Rocha Moya tomó los documentos y se dirigió a la entrada del recinto para reincorporarse a su cargo, que concluirá en octubre de 2027.
Durante su ausencia, el gobernador compareció ante la Fiscalía General de la República y, según sus declaraciones, la autoridad mexicana no encontró elementos suficientes para proceder en su contra. En sus redes sociales, Rocha Moya sostuvo que las acusaciones son infundadas, motivadas políticamente por la ultraderecha nacional y extranjera, y afirmó regresar “con la frente limpia y en alto”.
Las acusaciones de EE. UU., presentadas el 29 de abril de 2026, incluyen cargos de narcotráfico, tráfico de armas y colaboración con el cártel de ‘Los Chapitos’. Según la Fiscalía Federal para el Distrito Sur de Nueva York, los funcionarios señalados habrían facilitado la importación de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina, además de proteger a líderes del cártel a cambio de pagos en dólares.
El gesto de las madres buscadoras pone de relieve la creciente crisis de desapariciones en Sinaloa, donde organizaciones de la sociedad civil denuncian la existencia de fosas sin identificar y la falta de investigación adecuada. El gobernador, por su parte, reiteró su compromiso con el proyecto político de la Cuarta Transformación y su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum, prometiendo defender la soberanía nacional frente a presuntos intereses extranjeros.