La mandataria mexicana, Claudia Sheinbaum, respondió este lunes a preguntas sobre la tensión comercial entre Estados Unidos y Canadá, y sus posibles repercusiones para la economía nacional.
Sheinbaum confirmó haber conversado el pasado jueves con el primer ministro canadiense, Mark Carney, y precisó que, hasta la fecha, no se ha producido una ruptura entre ambas naciones. Sin embargo, reconoció la existencia de un “desencuentro” en las pláticas arancelarias, describiendo las negociaciones como “friccionadas”.
En declaraciones previas, la presidenta había señalado que todo parecía encaminado a un acuerdo bilateral. Ahora, indicó que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, se encuentra en Washington y permanecerá allí durante la semana con el objetivo de impulsar la negociación arancelaria con EE. UU.
Sheinbaum se mostró optimista respecto a la posibilidad de alcanzar un convenio que garantice el bienestar tanto de México como de su principal socio comercial. En ese sentido, explicó que México enfrenta actualmente varios gravámenes por parte de EE. UU., los cuales el equipo negociador mexicano lleva trabajando desde hace más de un año para reducirlos.
Uno de los ejes de la negociación es el crecimiento de las exportaciones electrónicas mexicanas, impulsado por la expansión de la inteligencia artificial y los centros de datos en territorio estadounidense. EE. UU. ha solicitado evitar la “triangulación”, es decir, que productos de terceros países ingresen a su mercado a través de México aprovechando la ausencia de aranceles.
Sheinbaum puntualizó que, hasta el momento, Washington tampoco aplica aranceles a productos electrónicos provenientes de otras naciones, incluidas China y Taiwán. A pesar de los gravámenes vigentes, la presidenta subrayó que México mantiene, en promedio, algunos de los aranceles más bajos entre los países exportadores a EE. UU., resultado de la negociación y el trabajo conjunto del equipo mexicano.
La presidenta concluyó que esta semana será clave para conocer el rumbo de las negociaciones, mientras el gobierno reitera su intención de no incrementar los aranceles actuales.