Durante su conferencia matutina del lunes, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, abordó la crisis política que se desató en Sinaloa tras el intento del gobernador Rubén Rocha Moya de regresar a sus funciones el fin de semana pasado. La mandataria describió la decisión como “no le parecía pertinente” y la calificó de “imprudente”, subrayando que no se trata de un asunto personal, sino de una cuestión que compete al Gobierno estatal y a la ciudadanía sinaloense.
Sheinbaum explicó que el Gobierno federal no recibió aviso previo alguno; se enteró del intento de regreso “por la publicación del propio gobernador” en sus redes sociales. En un mensaje publicado el sábado, la presidenta recordó que “ningún interés personal puede estar por encima de los intereses del pueblo” de Sinaloa y de la Nación, y advirtió que el poder sin principios se vuelve arrogancia, sin límites se vuelve abuso y, cuando olvida al pueblo, se enfrenta a la historia.
La mandataria reiteró que su función es representar a todos los mexicanos, más allá de cualquier proyecto particular, y enfatizó el compromiso de “no mentir, no robar y no traicionar” que deben observar quienes ocupan cargos públicos, en especial los integrantes del Movimiento de Transformación.
Sheinbaum también precisó qué espera del próximo gobernador o gobernadora interina que designe el Congreso local: una persona con capacidad, profesionalismo, honestidad y entrega al pueblo de Sinaloa. Señaló que esa exigencia no es exclusiva de su movimiento; corresponde a los legisladores sinaloenses decidir conforme a la Constitución estatal.
Respecto al vacío de gobernador, la presidenta recordó que la Constitución otorga autonomía a los estados, por lo que corresponde al Congreso de Sinaloa nombrar a quien ejerza como gobernador interino hasta las elecciones previstas para junio de 2027. En ese sentido, descartó la hipótesis de desaparición de poderes, indicando que tal figura no se ha presentado en el país desde hace mucho tiempo y que no es el caso de Sinaloa.
Sheinbaum subrayó la necesidad de garantizar la gobernabilidad y condiciones de paz para que el Instituto Nacional Electoral (INE) y el organismo electoral local puedan organizar los comicios. En cuanto a los señalamientos internacionales, precisó que la Fiscalía General de la República mantiene abiertas investigaciones contra diez personas señaladas por el gobierno de EE. UU., pero que no se ha confirmado prueba alguna contra el gobernador con licencia. Asimismo, indicó que el Departamento de Justicia de EE. UU. no ha presentado pruebas para una posible extradición.
La presidenta recordó que la Fiscalía, bajo la dirección de Ernestina Godoy, también investiga el homicidio del rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa y hechos vinculados a la entrega de presuntos líderes del narcotráfico a EE. UU., casos abiertos desde la administración anterior. Sheinbaum evitó adelantar conclusiones, señalando que la determinación judicial corresponde exclusivamente a las autoridades ministeriales.
Al ser cuestionada sobre un posible retiro del respaldo partidista al mandatario, la mandataria aclaró que su pronunciamiento fue “un posicionamiento político” y no judicial. Negó también las versiones que vinculaban al expresidente Andrés Manuel López Obrador con el intento de regreso de Rocha Moya, calificándolas de “política ficción”. Finalmente, afirmó que no ha hablado con el gobernador con licencia ni tiene previsto hacerlo, y que desconoce los motivos exactos que lo llevaron a intentar reincorporarse al cargo.