La Fiscalía General del Estado de Veracruz (FGE) logró la vinculación a proceso de Sergio “N”, alias “El Búho”, por su presunta responsabilidad en el homicidio doloso calificado de la periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez, fundadora de Pulso Informativo del Sureste. El imputado, ex‑policía de la extinta Fuerza Civil y escolta del exalcalde de Ixhuatlán del Sureste, Raúl González Martínez, fue detenido el 24 de julio en la colonia Petrolera de Minatitlán por la Secretaría de Marina en coordinación con el Ejército Mexicano, aunque su captura se dio a conocer públicamente el 11 de agosto.
Durante el cateo se le incautó un arma calibre .223, siete cargadores, cartuchos, dosis de cristal, marihuana y un radio de comunicación. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, lo identificó como coordinador operativo del Grupo Sombra, organización señalada como responsable del asesinato de Guzmán.
El proceso penal 448/2026 ratificó la prisión preventiva oficiosa contra “El Búho”, sumándose a las ocho personas ya detenidas en el caso. La autoridad judicial también mantuvo la medida cautelar contra los demás acusados, entre ellos Javier Iván “N”, alias “Delta 1”, líder del Grupo Sombra, y varios policías municipales de Ixhuatlán del Sureste que habrían brindado apoyo logístico.
Según documentos ministeriales citados por Reforma, el exalcalde González Martínez habría ordenado el crimen tras enterarse de que Roxana Guzmán poseía una fotografía en la que aparecía con un arma de uso exclusivo de las fuerzas armadas. El Congreso de Veracruz aprobó su desafuero el 5 de agosto con 40 votos a favor y 8 en contra; sin embargo, el alcalde no se presentó ante los diputados y su defensa sostiene que las acusaciones carecen de pruebas y responden a motivaciones políticas.
El 2 de junio, un grupo armado forzó la vivienda de Guzmán en la colonia Primero de Mayo de Nanchital, golpeó a su padre y la secuestró. La periodista logró grabar los primeros segundos del asalto antes de que le arrebatara el celular, imágenes que generaron indignación nacional. Fue trasladada al predio “El Limonar”, en el Ejido Emiliano Zapata de Ixhuatlán del Sureste, donde fue interrogada, golpeada, asesinada, desmembrada e incinerada. Sus restos fueron identificados el 3 de julio, un mes después de su desaparición.
El caso ha reavivado el debate sobre la seguridad de los periodistas en México y la impunidad en los crímenes contra la libertad de expresión. Las autoridades continúan investigando los nexos entre el Grupo Sombra, funcionarios locales y posibles responsables políticos del asesinato.