Durante la Mañanera del Pueblo, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó la propuesta de una nueva Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA), que será remitida a la Cámara de Diputados a través de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT). La secretaria Alicia Bárcena explicó que la normativa actual, de 1988, resulta insuficiente ante los retos climáticos y ecológicos que enfrenta México y el planeta.
El proyecto plantea una relación renovada entre desarrollo, bienestar y naturaleza, colocando en el centro a las personas, comunidades, pueblos indígenas y afrodescendientes. Entre sus objetivos principales están fortalecer la justicia ambiental, garantizar el derecho a un medio ambiente sano y ofrecer certeza jurídica a comunidades e inversionistas en proyectos con potencial impacto ambiental.
Entre las herramientas inéditas se incluyen programas de restauración ecológica, acciones concretas contra el cambio climático y mecanismos de prevención, reparación y remediación de daños. La ley también incorpora la Evaluación Ambiental Estratégica, principios de precaución e in dubio pro natura, y la consideración de efectos acumulativos, sinérgicos y residuales de los proyectos.
La reforma amplía la participación ciudadana y el acceso a la información, integrando avances científicos, nuevas tecnologías y saberes ancestrales para la conservación de la biodiversidad. Se contemplan acciones para reducir la generación de residuos, impulsar la economía circular, recuperar ríos, costas y playas, y proteger ecosistemas estratégicos como los manglares.
Asimismo, la propuesta incluye la protección de especies emblemáticas (lobo mexicano, ballena azul, delfines), la defensa de los defensores ambientales y la preservación del patrimonio biocultural. Un capítulo específico aborda la creación de compensaciones ambientales y mecanismos de financiamiento, así como la implementación del Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático.
Con esta iniciativa, el gobierno busca abandonar un modelo de desarrollo centrado exclusivamente en la rentabilidad inmediata y avanzar hacia una política ambiental humanista, preventiva y de largo plazo, donde las comunidades tengan una participación central.