Durante su conferencia matutina del jueves, la mandataria Claudia Sheinbaum lanzó una crítica directa al exgobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, al afirmar que “está muy difícil ser candidata o candidato y lanzar tu candidatura desde otro país”. La observación se hizo en referencia a la intención del político de competir por la Presidencia en 2030 mientras reside en Estados Unidos y enfrenta una orden de aprehensión por presuntos delitos de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita.
El comentario surgió después de que García Cabeza de Vaca confirmara su aspiración presidencial en una entrevista con la periodista Carmen Aristegui. Ante la pregunta de la reportera sobre si la reforma constitucional que el gobierno de Sheinbaum está preparando –para prohibir la doble nacionalidad a aspirantes a la Presidencia o a una gubernatura– le cerraría definitivamente las puertas, la presidenta respondió con la frase citada, subrayando la imposibilidad práctica de lanzar una campaña sin estar físicamente en territorio nacional.
Respecto a los procesos penales que pesan sobre el exmandatario, Sheinbaum se mostró menos tajante, indicando que “sí, pero si es impedimento, no sé si quieran comentar eso”, y delegó la respuesta a los funcionarios presentes. Posteriormente, recordó un episodio de la administración de Andrés Manuel López Obrador, cuando, según ella, el entonces presidente Vicente Fox le habría “fabricado un delito” para impedir su registro como candidato.
Para aclarar los requisitos constitucionales, la mandataria solicitó la lectura en vivo del artículo correspondiente. Tras la lectura, concluyó que “estaba yo equivocada”, pues el texto no menciona la orden de aprehensión como causa de inelegibilidad. En ese momento, el exministro de la Suprema Corte, Arturo Zaldívar, ofreció contexto adicional: la Corte ya ha debatido casos de personas procesadas penalmente y determinó que el simple hecho de estar bajo proceso no impide el derecho a votar ni, por ende, a registrarse como candidato, salvo que exista una medida cautelar de prisión preventiva.
Zaldívar advirtió que el criterio garantista podría ser objeto de abusos si una orden de aprehensión se utilizara como herramienta para excluir a un aspirante de la contienda electoral. Señaló que, en última instancia, corresponderá al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación decidir si una persona con orden de aprehensión puede inscribirse para un cargo de elección popular, aunque los precedentes actuales apuntan a una interpretación favorable a la competencia electoral.
García Cabeza de Vaca, quien también posee la nacionalidad estadounidense, ha calificado la orden de aprehensión como una persecución política y ha manifestado que no regresará a México por temor a ser detenido. La discusión se enmarca en la iniciativa de reforma constitucional que Sheinbaum anunció, la cual aún no ha sido presentada formalmente ante el Congreso, pero que busca prohibir la doble nacionalidad entre quienes aspiren a la Presidencia o a una gubernatura.