La mandataria Claudia Sheinbaum Pardo presentó su segundo Informe de Gobierno desde el Palacio Nacional, dirigido a gobernadores, miembros de su gabinete y representantes de los poderes Legislativo y Judicial.
Sheinbaum enfatizó que no existen divisiones ni rupturas dentro de la Cuarta Transformación. "Aquí no hay divisiones", afirmó, y recordó que su gestión, de 23 meses, se ha centrado en la austeridad republicana, la honestidad y la defensa de la dignidad del pueblo mexicano.
En materia de soberanía energética, infraestructura ferroviaria y control estatal de recursos estratégicos, la presidenta destacó avances concretos que, según ella, consolidan el proyecto de la 4T.
Respecto a la relación con Estados Unidos, Sheinbaum explicó que los acuerdos de colaboración se sustentan en cuatro principios: respeto a la soberanía e integridad territorial, responsabilidad compartida y diferenciada, confianza mutua y cooperación sin subordinación. "Cooperar no es someterse", reiteró, y prometió defender la soberanía, la dignidad y la independencia de México mientras ocupe la presidencia.
El discurso se dio en medio de la polémica por el caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien fue señalado por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York por presuntos vínculos con el narcotráfico. EE. UU. solicitó medidas cautelares para su extradición, aunque aún no hay resolución judicial.
Tras anunciar su regreso a la gubernatura tras tres meses de licencia, Rocha Moya generó un distanciamiento interno: la Secretaría de Gobernación y la dirigencia nacional de Morena se deslindaron, indicando que la decisión fue personal y que las investigaciones de la FGR continúan abiertas. Sheinbaum declaró que se enteró del regreso a través de la publicación del propio gobernador y que no había intervenido en su decisión.
Menos de 34 horas después, el gobernador volvió a solicitar licencia, a lo que la presidenta atribuyó nuevamente a una decisión personal, negando cualquier intervención gubernamental.
El informe concluyó con un llamado a la cohesión del proyecto político, exhortando a los servidores públicos a mantener sencillez y humildad, y recordando que la autoridad política y moral se construye día a día, no se compra.
Con este mensaje, Sheinbaum busca proyectar continuidad interna y externa, frente a las críticas de la oposición que utilizan el caso Rocha Moya para cuestionar la gestión bilateral con Estados Unidos.