Durante el Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, la senadora de Morena Malú Micher tomó la palabra para rebatir las acusaciones de Estados Unidos contra varios legisladores y funcionarios del partido, entre ellos el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y el senador Enrique Inzunza.
“Hasta este momento no se ha entregado una sola prueba de las acusaciones contra quienes fueron señalados y lo mantenemos, lo ha dicho fuerte la mañanera”, declaró Micher desde el pleno, subrayando la falta de evidencia concreta y calificando los señalamientos como una forma de injerencia extranjera en la seguridad nacional.
La legisladora enfatizó que la estrategia de seguridad del gobierno federal requiere cooperación internacional, pero nunca subordinación: “Nuestra estrategia exige cooperación internacional, sí; subordinación, nunca”. Además, citó datos oficiales que indican una reducción del 51 % en el promedio diario de homicidios dolosos, de 86.9 casos bajo gobiernos anteriores a 42.5 en la actualidad, señalando que “esto no significa que el problema esté resuelto, significa que la estrategia está funcionando”.
En defensa de la política de la 4T, Micher recordó el caso del exsecretario de Seguridad Pública de Felipe Calderón, Genaro García Luna, condenado en EE.UU. por vínculos con el Cártel de Sinaloa, para cuestionar la autoridad moral de la oposición en materia de seguridad: “No les vamos a aceptar lecciones de quienes pusieron la seguridad nacional en manos de García Luna”.
La senadora también lanzó críticas a panistas y priistas sin nombrar casos concretos, acusándolos de “invitar espías, aceptar monedas a cambio de traicionar a la patria y violentar nuestra soberanía”, aludiendo a escándalos como el de Maru Campos en Chihuahua y supuestos negocios millonarios en Baja California.
Ante los gritos de “¡Rocha, Rocha, Rocha!” de la bancada opositora, Micher respondió con una perspectiva histórica: “El Cártel de Sinaloa, los Zetas, la Familia Michoacana y el Cártel Jalisco surgieron o se consolidaron durante los gobiernos del PRI y del PAN, desde 1984, 1983, 1987. Ningún cártel ha nacido con el gobierno de la 4T”.
En el mismo discurso, la senadora resaltó que los Programas para el Bienestar alcanzarán a más de 42 millones de personas en 2026, y defendió su financiamiento: “Mentira, es de una austeridad republicana que logró que tuviéramos a 42 millones de familias en bienestar”. Añadió que estos recursos permiten que adultos mayores no tengan que elegir entre comer o comprar medicinas y que las familias aspiren a una vivienda digna.
Más tarde, Micher aclaró en sus redes sociales que los Programas para el Bienestar no se financian exclusivamente con impuestos, sino que son producto de una política integral que combina recaudación, combate a la evasión, eliminación de privilegios fiscales y austeridad, lo que permite que los recursos públicos regresen al pueblo convertidos en derechos.