Los pasillos del poder legislativo se han convertido en un escenario donde la identidad personal se transforma en la principal moneda de cambio política. Lo que debía ser un debate sobre gestión pública derivó en una inspección minuciosa de actas y recuerdos de la infancia, evidenciando una tensión que trasciende las tribunas.En un breve encuentro con medios, el senador Luis Donaldo Colosio respondió a las dudas sobre su origen sonorense, impulsadas recientemente por la dirigente de Morena, Ariadna Montiel, y el gobernador Alfonso Durazo. El legislador de Movimiento Ciudadano afirmó que siempre se ha registrado como originario de Magdalena de Kino, respaldando su postura con su acta de nacimiento de 1985 e incluso una invitación a su bautismo.Colosio cuestionó la relevancia oportuna de estos señalamientos, calificándolos como una estrategia de descalificación y espionaje político. Consideró que la búsqueda de documentos sobre su pasado representa una malversación de recursos públicos, especialmente cuando existen prioridades institucionales más urgentes que atender en el país.Previamente, el gobernador Durazo había cuestionado la experiencia y autoridad moral del senador, recordando su paso por la alcaldía de Monterrey y su llegada al Senado por primera minoría. Ariadna Montiel se sumó a las críticas, señalando como lamentable que un funcionario electo en Nuevo León aspire ahora a la gubernatura de Sonora sin haber ejercido cargos públicos en la entidad.Esta disputa se enmarca en la creciente tensión por la sucesión gubernamental en Sonora rumbo a 2027, tras las críticas de Colosio al gobierno federal sobre violencia y desigualdad. Como respuesta institucional, Movimiento Ciudadano presentó una queja formal ante el Instituto Nacional Electoral contra el mandatario estatal por presunto uso indebido de recursos públicos.