Las autoridades mexicanas han descubierto un hospital clandestino presuntamente operado por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en el municipio de Tecalitlán, al sur de Jalisco. El lugar fue cateado en coordinación con la Fiscalía General de la República y servía para atender a integrantes heridos del crimen organizado.
La investigación iniciada el 21 de julio se originó cuando la familia de un joven de 20 años denunció su desaparición tras abordar un vehículo con destino a un supuesto empleo en un rancho. El hilo condujo a las autoridades hasta una finca en Tecalitlán, donde encontraron ocho hombres privados de la libertad, entre ellos un menor de edad.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó que el lugar fue utilizado para atender a personas heridas del crimen organizado. "Fue un cateo con FGR, donde normalmente llevaban a personas que habían sido heridas de delincuencia organizada a ese domicilio", declaró.
Las autoridades aseguraron material vegetal con características de droga, medicamentos y material ortopédico en el inmueble. También decomisaron una báscula gramera y encontraron un mural pintado a mano que representa un esqueleto con sombrero vaquero acompañado de un gallo, símbolo asociado al exlíder del CJNG, Nemesio Oseguera Cervantes.
El fiscal estatal, Salvador González de los Santos, presentó los resultados en conferencia de prensa y destacó el trabajo de la Vicefiscalía en Personas Desaparecidas. "No solamente logramos que ocho personas recuperaran su libertad, sino que estamos logrando que seis personas respondan por estos delitos que tanto lastiman a la sociedad y a sus familias", declaró.
Las víctimas rescatadas fueron trasladadas a la Zona Metropolitana de Guadalajara para recibir atención y ser reincorporadas con sus familias. La Fiscalía de Jalisco informó que mantendrá las labores de investigación y coordinación con autoridades de los distintos niveles de gobierno.