La operación Águila Alta ha sido implementada en la frontera para detectar y neutralizar drones utilizados por criminales para facilitar el tráfico de drogas y personas. Aunque Ricardo Trevilla Trejo, titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), informó que no se han obtenido resultados del lado mexicano, se espera una reunión con autoridades estadounidenses para intercambiar información y seguir el seguimiento de los resultados.
La operación consiste en una franja en la frontera de 5 kilómetros, tomando como centro la Mesa de Otay. Las operaciones se realizan de dos maneras: una con personal militar realizando patrullajes terrestres con alrededor de 800 elementos y con equipo antidrones semifijo y móviles.
Trevilla Trejo señaló que no se ha detectado un aumento en el uso de drones por parte del crimen organizado, pero que Estados Unidos ha proporcionado información sobre su utilización para tráfico ilegal de migrantes. La presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que los drones comerciales son utilizados para tomar videos y ver patrullas fronterizas o elementos de la armada de Estados Unidos.
Señaló también que ha disminuido la migración, pues en diciembre de 2023 se hablaba de cerca de 20 mil personas diarias, pero ahora son 300. La Sedena informó el pasado 10 de septiembre que México y Estados Unidos ejecutan la operación binacional antidrones “Águila Alta” en Tijuana, Baja California, y San Diego, California.
La operación Águila Alta comenzó el 31 de agosto y concluirá el próximo 21 de septiembre de 2026. El segundo tramo de la operación está en curso y concentra la parte operativa del ejercicio: fuerzas de ambos países patrullan la franja fronteriza desde sus respectivos territorios con equipos antidron fijos y móviles para localizar y neutralizar dispositivos en la zona compartida.