La Protección Civil de Yucatán (Procyvy) informó que del domingo 13 al martes 15 de septiembre, arribará un flujo de Polvo del Sahara de cantidad leve a moderada. Esto favorecerá un ambiente brumoso, tardes rojizas, visibilidad reducida sobre el estado de Yucatán, así como posibles molestias en personas sensibles. Aunque el modelo no confirma un episodio de mala calidad del aire, se recomienda mantener vigilancia preventiva, en especial, para personas con enfermedades respiratorias, adultos mayores, niñas y niños, ante la posibilidad de molestias por partículas suspendidas en el ambiente.
Las partículas desérticas pueden irritar los ojos, la nariz y la garganta, además de provocar dificultades respiratorias en personas sensibles. Aunque sus efectos podrían sentirse en otros estados del país, la península será la más afectada debido a que es donde el polvo choca con tierra en México.
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), también pueden agravar padecimientos pulmonares como el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica durante los periodos de mayor emisión por lo que es importante tomar precauciones de salud.
La masa de aire seco modificará las condiciones de visibilidad y el aspecto del cielo en distintas zonas de Yucatán, y algunos otros puntos del país (aunque con menor intensidad) durante su paso. El riesgo del polvo del Sahara depende de su concentración y de cuánto tiempo se respire.
Sus partículas suspendidas —sobre todo PM10 y PM2.5— pueden entrar a las vías respiratorias; las más pequeñas llegan a zonas profundas de los pulmones e incluso pueden pasar al torrente sanguíneo. Una molestia leve y pasajera puede ocurrir durante un episodio de mala calidad del aire.
Si hay falta de aire intensa, dolor u opresión en el pecho, labios morados, confusión o una crisis asmática que no mejora con el tratamiento indicado, se requiere atención médica inmediata. El polvo del Sahara es una masa de partículas minerales —arena muy fina, arcilla y otros minerales— que el viento levanta en el desierto del Sahara, en África.
Luego viaja en una capa de aire muy seca y caliente conocida como capa de aire sahariano. Puede recorrer miles de kilómetros sobre el océano Atlántico y llegar al Caribe, Centroamérica, México e incluso zonas de Estados Unidos. Es más común entre finales de primavera y principios de otoño.
No es ceniza volcánica ni necesariamente indica contaminación local: es un fenómeno atmosférico natural, aunque puede empeorar temporalmente la calidad del aire en los lugares a los que llega.