La tranquilidad de un espacio recreativo se ve interrumpida por una alerta sanitaria de alto nivel. Lo que parecía un día de esparcimiento se convirtió en el escenario de un caso excepcional que ha movilizado a las autoridades de salud para proteger a la comunidad.El Gobierno de Yucatán confirmó la presencia de Naegleria fowleri, conocida popularmente como la "ameba comecerebros", en un lago artificial de Plaza La Isla, en Mérida. El hallazgo se dio tras el fallecimiento de un hombre de 34 años a causa de meningoencefalitis amebiana primaria (MAP), una infección cerebral extremadamente rara. El Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) vinculó el deceso con el microorganismo detectado en muestras del cuerpo de agua donde la víctima realizó actividades acuáticas.Ante la confirmación, el lago fue clausurado de manera inmediata. Las autoridades estatales enfatizaron que este es el primer caso registrado en la entidad y aclararon que el cuerpo de agua no tiene conexión con la red de agua potable ni con otros espacios recreativos, por lo que no existe riesgo para la población en general. No obstante, se iniciaron investigaciones para determinar si las empresas responsables del mantenimiento del lugar cumplieron con las normas sanitarias vigentes.La Naegleria fowleri es una ameba de vida libre que prospera en agua dulce cálida y estancada, especialmente entre los 35 y 46 grados Celsius. La infección no se transmite de persona a persona ni por ingerir el agua, sino cuando el líquido contaminado entra por la nariz durante actividades como nadar o bucear, permitiendo que el microorganismo llegue al cerebro. Los síntomas iniciales incluyen dolor de cabeza intenso, fiebre, náuseas y vómitos, pudiendo avanzar rápidamente a rigidez de cuello, confusión y convulsiones.La Secretaría de Salud de Yucatán mantendrá suspendidas las actividades de inmersión en el recinto. Para reabrir el espacio, la empresa responsable deberá presentar pruebas de laboratorio que certifiquen que el agua cumple con los parámetros establecidos en la Norma Oficial Mexicana NOM-245-SSA1-2010. Solo tras una nueva verificación y muestreo por parte de las autoridades se determinará si es viable levantar el cierre.