El poder de las redes sociales como herramienta de vigilancia ciudadana ha vuelto a poner en evidencia las carencias estructurales en instituciones educativas. Lo que comenzó como un reclamo por la dignidad de los espacios escolares se ha transformado en un caso que involucra a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y a la dirigencia nacional de un partido político.Carlos Alonso, estudiante del Centro de Estudios Tecnológicos del Mar (CETMAR) 5 en Oaxaca, se hizo viral en TikTok al mostrar las condiciones deplorables de los baños para hombres de su plantel. En el video, el alumno exhibió lavabos desprendidos, pisos inundados con moho, tuberías expuestas y sanitarios bloqueados, contrastando estas imágenes con las exigencias de la institución sobre el uso de uniforme completo y el pago de cuotas escolares.Tras la difusión del material, surgieron alertas sobre una posible represalia institucional. Alonso declaró en medios locales que las autoridades educativas le habrían notificado un riesgo de expulsión, lo que detonó de inmediato protestas de padres de familia y compañeros, quienes exigieron el cese de cualquier sanción y mejoras urgentes en la infraestructura.Ante la gravedad de los hechos, Jorge Álvarez Máynez, dirigente nacional de Movimiento Ciudadano, presentó una queja formal ante la CNDH. El documento señala presuntas violaciones a los derechos del estudiante derivadas de "amenazas de expulsión, suspensión arbitraria y actos de censura", exigiendo la garantía de su reinstalación y la protección de su libertad de expresión.Frente a la presión mediática, las autoridades del CETMAR 5 emitieron un comunicado desmintiendo las sanciones. Aseguraron que Alonso mantiene su calidad de alumno regular y que no ha sido dado de baja. Respecto a la infraestructura, informaron que se realiza un mantenimiento gradual con el acompañamiento del Comité de Padres de Familia, indicando que, tras intervenir los baños de mujeres, será el turno de las instalaciones masculinas.En un giro inesperado, Vicente Reyes Molina, titular del plantel, no solo descartó cualquier acción punitiva contra el joven, sino que celebró su valentía. "Yo lo felicito porque tuvo el valor de subir ese video", afirmó el director, en un intento por encauzar la controversia hacia el diálogo y la mejora de las condiciones del plantel. El caso queda como un recordatorio de que la rendición de cuentas en la educación pública a menudo se activa gracias a la voz de quienes la habitan día a día.