Lo que comenzó como una jornada habitual de pesca deportiva se transformó en un operativo de seguridad marítima frente a las costas de Baja California. El martes 15 de septiembre de 2026, la tripulación de la embarcación "God First", que se encontraba capturando marlín cerca de Ensenada, divisó un artefacto cilíndrico flotando en el agua.Inicialmente confundido con un banco de sargazo, el objeto reveló al acercarse una estructura similar a la de un misil o torpedo, carente de banderas o identificaciones visibles. Los pescadores notaron que el artefacto lucía en buen estado y sin incrustaciones marinas, lo que sugería que no llevaba mucho tiempo a la deriva. La observación detallada permitió identificar lo que parecía ser un periscopio y sensores en la punta, lo que elevó la alerta entre los tripulantes.Conscientes del peligro que representaba para el tránsito marítimo, especialmente para los cruceros turísticos que navegan la zona durante la noche, la tripulación actuó con rapidez para contactar a la Secretaría de Marina (Semar) a través de la radio. Tras coordinar las frecuencias y proporcionar las coordenadas exactas del hallazgo, los pescadores se enteraron de que la autoridad naval ya tenía conocimiento del objeto y lo buscaba activamente.Poco después, personal de la Segunda Región Naval de Ensenada arribó al lugar a bordo de una patrulla interceptora clase Defender. Los pescadores facilitaron el procedimiento para transferir el artefacto de manera segura a los elementos navales, quienes lo tomaron bajo resguardo.Aunque reportes de medios locales especulan que podría tratarse de un torpedo de práctica modelo MK 46 de origen estadounidense, diseñado para entrenamientos y sin carga explosiva, la Semar no ha emitido un comunicado oficial que confirme esta identificación. La corporación naval continúa con las investigaciones pertinentes para determinar la procedencia exacta del artefacto y las circunstancias que lo llevaron a las aguas del Pacífico mexicano.