La propagación del gusano barrenador (Cochliomyia hominivorax) ha cruzado una nueva frontera sanitaria en México. La Secretaría de Salud de Durango confirmó el primer caso humano de miasis en la entidad, detectado en un habitante de la comunidad de Los Guayabos, en la zona serrana del municipio de Pueblo Nuevo, lo que enciende las alertas sobre el avance de este parásito en el territorio nacional.El paciente, un hombre que vive en condiciones de aislamiento social, presentaba una úlcera varicosa abierta en una extremidad inferior y sufría crisis convulsivas recurrentes. Según el secretario de Salud estatal, Moisés Nájera Torres, los medicamentos anticonvulsivos que consumía el paciente redujeron su sensibilidad cutánea, impidiendo que detectara a tiempo la infestación. Tras recibir el tratamiento médico correspondiente, el hombre evoluciona favorablemente.Este caso humano se suma a un panorama epidemiológico complejo. En Durango, las autoridades mantienen vigilancia sobre más de 200 casos activos en animales, concentrados principalmente en Pueblo Nuevo, Mezquital y el municipio de Durango. A nivel nacional, el Senasica reportó al 29 de agosto de 2026 un total de 1,905 casos activos en ganado, tras inspeccionar más de 80 mil cargamentos con más de cinco millones de cabezas en la región sur-sureste.En el ámbito de la salud humana, la situación también es preocupante. México acumuló 516 casos de miasis por gusano barrenador durante 2026 (hasta el 22 de agosto), lo que eleva el total a 633 casos desde que la enfermedad resurgió en humanos en 2025. El brote ha cobrado cuatro vidas este año en Oaxaca, Querétaro, Yucatán y Veracruz, y ha llegado a entidades donde antes no se registraba, como Guanajuato.Para combatir la plaga, México y Estados Unidos han implementado una estrategia binacional que incluye la liberación de más de 7,260 millones de moscas estériles hasta julio, con el fin de interrumpir el ciclo reproductivo del parásito. Ante este escenario, la Secretaría de Salud hace un llamado a la población, especialmente a personas con diabetes, úlceras varicosas o heridas crónicas, a mantener las lesiones limpias y cubiertas. Se recomienda evitar la automedicación y acudir de inmediato a una unidad médica si se sospecha de una infestación, ya que el protocolo exige 48 horas de observación post-tratamiento para garantizar la eliminación total de larvas o pupas.