La agenda de seguridad en Zacatecas se convirtió este jueves en el escenario de dos mensajes contrastantes provenientes de interlocutores estadounidenses. Mientras el gobierno estatal busca proyectar estabilidad y avances, la diplomacia de Washington mantiene el foco en la violencia extrema que aún sacude a la entidad.Por un lado, el gobernador David Monreal Ávila recibió en Zacatecas a una delegación de la II Asamblea de Legisladores de California. Durante el encuentro, destinado a fortalecer los vínculos de colaboración en temas de migración, economía, cultura, educación y turismo, la seguridad fue un eje central. Monreal aseguró a los representantes extranjeros que su administración ha consolidado resultados positivos gracias a la estrategia de pacificación implementada, destacando el papel de las Fuerzas Armadas y las corporaciones de seguridad en la reducción de diversos delitos.Sin embargo, en un giro que matiza ese discurso de progreso, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, emitió un mensaje en el que recordó el grave atentado con un coche bomba contra la comandancia de la Policía Municipal de Ojocaliente, ocurrido a finales de agosto. Johnson calificó el hecho como un “crudo recordatorio” de la violencia que las “organizaciones terroristas” están dispuestas a infligir en las comunidades, y reiteró el compromiso de Estados Unidos de trabajar junto a México para enfrentar a estos grupos y a sus responsables.El uso del término "organizaciones terroristas" por parte del embajador resuena con la gravedad del ataque. De acuerdo con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, el vehículo estaba cargado con al menos 200 kilogramos de explosivos. La detonación dejó un saldo de 11 personas heridas, además de daños materiales en 63 viviendas y 15 vehículos de la zona.La investigación federal, liderada por el secretario Omar García Harfuch, ha permitido la detención de tres presuntos responsables, incluido un hombre identificado como Juan Pedro “N”, vinculado a la colocación de artefactos explosivos, y dos vigías. Las autoridades han señalado que este atentado es resultado de la disputa por el control de rutas de narcotráfico entre células del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa.Esta dualidad de mensajes pone de manifiesto el desafío que enfrenta Zacatecas. Mientras el gobierno estatal intenta mostrar ante sus socios de California una ruta clara hacia la pacificación, la realidad sobre el terreno, observada de cerca por Washington, sigue marcada por actos de violencia de alto impacto que exigen una respuesta coordinada y contundente de ambos gobiernos.