La violencia irrumpió la noche del viernes 18 de septiembre en la capital chiapaneca, dejando un trágico saldo en un espacio que debería ser de recreación. Un ataque armado en una cancha de futbol de la colonia Las Granjas, en Tuxtla Gutiérrez, dejó tres personas muertas y tres más heridas, entre ellas un menor de edad que recibió un impacto de arma de fuego en la cabeza.De acuerdo con los primeros reportes, un grupo de sujetos a bordo de varias motocicletas llegó al lugar, donde un grupo de personas se encontraba reunido, y comenzó a disparar indiscriminadamente antes de darse a la fuga. El Servicio Médico Forense trasladó los tres cuerpos sin vida para realizar las necropsias de ley. De los tres lesionados, el menor fue llevado de urgencia a un hospital, otro hombre con una herida en el hombro también fue trasladado a un nosocomio, mientras que una tercera persona con una lesión en la mano rechazó la atención médica.Tras la balacera, elementos de seguridad acordonaron la zona y más de 15 patrullas se desplegaron en los alrededores para preservar la escena del crimen. El fiscal general del estado, Jorge Luis Llaven Abarca, informó que ya se inició la carpeta de investigación correspondiente y ordenó el despliegue de grupos especializados de Investigación e Inteligencia Ministerial, así como de la Fiscalía contra Homicidios, para identificar y localizar a los responsables.Por su parte, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar instruyó a las instituciones de seguridad a atender de manera inmediata los hechos, asegurando en un mensaje en redes sociales que actuarán con "cero impunidad y con todo el peso de la ley". Este violento episodio ocurre en un contexto delicado para la percepción de seguridad en el estado, apenas una semana después de que la presidenta Claudia Sheinbaum informara, desde esa misma ciudad, una reducción del 64% en el promedio diario de homicidios dolosos en Chiapas, al comparar cifras de diciembre de 2024 con agosto de 2026. Las autoridades ahora enfrentan el reto de esclarecer el móvil de esta agresión y demostrar que la tendencia a la baja en los índices delictivos no se ve empañada por actos de esta naturaleza.