La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este viernes que sostuvo una conversación telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la que se abordaron dos ejes fundamentales de la relación bilateral: los aranceles vigentes al acero, el aluminio y los vehículos, y la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La mandataria descartó que en esta llamada se haya discutido directamente la posibilidad de un acuerdo exclusivamente bilateral entre México y Estados Unidos, un escenario que algunos analistas habían especulado tras el reciente acercamiento comercial entre Canadá y la Unión Europea. Sheinbaum explicó que su administración trabaja “en dos líneas” simultáneas: la negociación arancelaria y la revisión del tratado, coordinadas por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, junto con un equipo de asesores.Durante el intercambio, la presidenta detalló que Washington había planteado inicialmente 54 puntos pendientes para avanzar hacia una posible reducción arancelaria, cifra que ascendió a casi 90 conforme la parte estadounidense incorporó nuevos temas. Sheinbaum aseguró que México ha ofrecido alternativas en cada uno de esos puntos, aunque no necesariamente las que solicita Washington, ya que varias de esas peticiones violarían leyes mexicanas o no convendrían al interés nacional.El objetivo central de Estados Unidos en esta ronda es reducir el déficit en la balanza comercial bilateral. Para atenuar este reclamo, México explora la alternativa de incrementar sus compras a Estados Unidos en lugar de a otros mercados internacionales, como Asia, aprovechando la profunda integración económica que ya existe entre las empresas de ambos países. Sheinbaum destacó que la especialización productiva de México ya no se basa en la mano de obra barata, sino en la mano de obra calificada, un factor clave en el diseño actual del tratado.El cuestionamiento sobre un pacto bilateral surge en un momento de alta tensión geopolítica, luego de que Canadá avanzara en un acercamiento con la Unión Europea, un movimiento que Trump ha calificado como un potencial “acto hostil”, amenazando con imponer nuevos aranceles al bloque europeo en respuesta.Sheinbaum adelantó que las conversaciones formales sobre la revisión del tratado y los temas arancelarios se reanudarán hacia finales de septiembre. Este calendario coincide con reportes que sitúan la cuarta ronda de negociaciones bilaterales para el 28 y 29 de septiembre en Washington, dando seguimiento a los avances reportados en julio en la Ciudad de México sobre sectores estratégicos y sustitución de importaciones.Aunque la presidenta reconoció progresos en ambos ejes, admitió que “todavía no llegamos al último punto”. Por ahora, queda abierta la incógnita sobre si el eventual acuerdo implicará modificaciones estructurales al T-MEC como tratado trilateral o si, por el momento, se limitará a ajustes arancelarios dentro del marco vigente, una definición que dependerá de los resultados de la próxima ronda de negociaciones formales.