Durante su conferencia de prensa de este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum ofreció detalles sobre su reciente visita a Culiacán, Sinaloa, junto a la gobernadora Graciela Domínguez Nava. Al ser cuestionada sobre la situación del gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, la mandataria confirmó que se mantiene en su domicilio y que no se abordó el tema de manera particular durante la gira. "El gobernador con licencia está en su casa, no tenemos ninguna otra información", afirmó, evadiendo pronunciarse sobre si cuenta con elementos de seguridad privados y dejando ese informe para el Gabinete de Seguridad.Para atender las necesidades de la entidad, Sheinbaum anunció que, durante lo que resta de septiembre y todo el mes de octubre, el Gabinete federal visitará Sinaloa de manera semanal. Este despliegue incluirá a las secretarías de Agricultura, para la comercialización del maíz; Hacienda, para temas económicos; Seguridad, para combatir la violencia; y Turismo, con enfoque en Mazatlán.En el ámbito de la seguridad, la presidenta detalló que, aunque el estado ya cuenta con 20 mil elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y de las Fuerzas Armadas, se decidió fortalecer la presencia en el municipio de Mazatlán. Esta medida responde a un reciente incremento en los índices delictivos en la zona, que ha registrado jornadas con hasta 10 asesinatos, ataques armados, homicidios de agentes de la Guardia Nacional y atentados contra funcionarios, como el coordinador de Protección Civil, Óscar Roberto Osuna Tirado. "En Culiacán se logró contener, y en Mazatlán subió un poco, y ahí se tomó la decisión de fortalecer la seguridad", explicó, añadiendo que elementos de la Secretaría de Marina (Semar) permanecerán de forma permanente en el puerto.Finalmente, Sheinbaum reiteró su firme postura contra la injerencia extranjera en los asuntos de seguridad nacional, señalando a Sinaloa como un ejemplo de esta dinámica. Sostuvo que una revisión histórica demuestra que las intervenciones foráneas solo debilitan a las instituciones del país receptor. Aunque aclaró que esto no implica dejar de perseguir el delito, enfatizó que cualquier información de un gobierno extranjero debe ser procesada por las instituciones mexicanas. "La cooperación para el desarrollo genera paz", concluyó la presidenta, reafirmando la doctrina de "coordinación sin subordinación" que ha caracterizado a su administración en el ámbito internacional.