La defensa de la soberanía nacional y la estrategia de seguridad fueron los ejes centrales de la conferencia matutina de este lunes, donde la presidenta Claudia Sheinbaum fue contundente al afirmar que la injerencia extranjera no fortalece, sino que debilita a las instituciones de seguridad del país. Respondiendo a cuestionamientos sobre sus declaraciones del día anterior en Culiacán, la mandataria sostuvo que una revisión histórica de las intervenciones del siglo XX y XXI demuestra que estas acciones solo erosionan la capacidad operativa de los Estados.Sheinbaum utilizó a Sinaloa como un "caso de demostración" de esta premisa. Aunque reconoció que la entidad aún concentra el 7.1% de los homicidios dolosos del país entre enero y julio de 2026, destacó los avances significativos de la estrategia federal. Las cifras oficiales muestran que el promedio diario de homicidios en la entidad pasó de 6.9 en junio de 2025 a 3.3 en julio de 2026, lo que representa una disminución del 52% frente al punto más alto de la crisis.La presidenta explicó que el objetivo del Gabinete de Seguridad es reducir la violencia partiendo de la honestidad de quienes dirigen las instituciones federales y estatales. Aclaró que esto no implica dejar de actuar contra el delito; por el contrario, si existe información de un gobierno extranjero, se debe proceder a través de las instituciones nacionales, lo cual, según su criterio, es la vía que realmente disminuye la violencia. "La cooperación para el desarrollo genera paz", insistió, cerrando su intervención con un firme "y lo sostengo".Este posicionamiento se enmarca en un contexto de tensiones con Washington. Recientemente, la administración de Donald Trump difundió su determinación anual sobre países de tránsito o producción de drogas, reconociendo acciones de México pero exigiendo ampliar los esfuerzos contra el crimen organizado. Además, el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, enfrenta acusaciones por parte de Estados Unidos por presuntos nexos con el narcotráfico. Ante este escenario, Sheinbaum respaldó plenamente a la gobernadora interina, Graciela Domínguez, y garantizó que las fuerzas federales seguirán operando en el estado "el tiempo que sea necesario". La doctrina de "coordinación sin subordinación", que la presidenta ya había empleado en agosto para justificar la asistencia del secretario Omar García Harfuch a un evento de la DEA en Argentina, se consolida así como la columna vertebral de la política exterior y de seguridad de su gobierno, reafirmando que las decisiones sobre el destino de los estados las toman sus propios ciudadanos.