El consumo de vapeadores y productos emergentes de nicotina sigue siendo un foco de alarma entre la población adolescente de 12 a 17 años en México. A pesar de las restricciones vigentes, la presencia de sabores llamativos y estrategias de marketing agresivas mantiene alto el atractivo de estos dispositivos entre los jóvenes. La doctora Guadalupe Ponciano Rodríguez, académica del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UNAM, advierte que el uso de estos productos en edades tempranas funciona frecuentemente como una "puerta de entrada" hacia el tabaquismo convencional, complicando los esfuerzos de prevención.Sin embargo, la estrategia de prohibición constitucional implementada por el gobierno federal ha generado efectos colaterales no deseados. Según la asociación civil México y el Mundo Vapeando, cerca de tres millones de personas continúan utilizando dispositivos electrónicos en el país, pero la comercialización se ha desplazado completamente hacia redes informales. Juan José Cirión Lee, presidente de la organización, describió la situación actual como "la tormenta perfecta": un mercado clandestino sin vigilancia sanitaria, sin controles de calidad y sin verificación de edad para los compradores menores.Esta dinámica no solo expone a los consumidores a productos de dudosa procedencia, sino que también beneficia a redes del crimen organizado encargadas del contrabando. Además, el Estado ha dejado de percibir ingresos significativos por concepto de IVA e Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Legisladores estimaron en 2022 que una regulación formal podría generar hasta 13 mil millones de pesos anuales, de los cuales 4 mil millones podrían destinarse a estados y municipios.Otro efecto preocupante es el retroceso en las estrategias de reducción de daños. Antes de la prohibición, seis de cada 10 usuarios utilizaban los vapeadores como alternativa para dejar el cigarro tradicional; actualmente, la mitad de ese grupo ha vuelto a fumar debido a la dificultad para acceder a los dispositivos de manera segura. Mientras países como Reino Unido, Francia, Japón y Suecia han registrado disminuciones en el tabaquismo gracias a marcos regulatorios que permiten el uso controlado de estos productos, y naciones vecinas como Chile y Argentina avanzan en su legalización o desregulación, México enfrenta un escenario donde el comercio ilícito prospera a costa de la salud pública y la recaudación fiscal.