El Senado de la República aprobó en lo general y en lo particular, por mayoría calificada, la reforma constitucional propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum. La modificación establece como requisito indispensable que quienes aspiren a la Presidencia de la República, a una gubernatura o a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México tengan exclusivamente la nacionalidad mexicana.Blindaje a la soberanía y la lealtadDurante la exposición del dictamen, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, presidente de la Comisión de Estudios Legislativos Primera, defendió la iniciativa asegurando que "no está hecha en contra de nadie", sino que busca establecer condiciones claras para asumir responsabilidades de máximo interés nacional, las cuales incluyen la conducción política, la seguridad nacional y las relaciones internacionales del Estado.Por su parte, el senador Saúl Monreal Ávila, de la Comisión de Puntos Constitucionales, destacó que la reforma protege la soberanía nacional ante cualquier injerencia externa, enfatizando que estos funcionarios "deben tener lealtad a nuestra patria, a nuestro país y a nuestros ciudadanos". En la misma línea, la senadora del Partido Verde, Rocío Corona Nakamura, respaldó la medida afirmando que "quien es orgullosamente mexicano no anda con medias tintas" y que es momento de fortalecer el patriotismo.Prohibiciones y requisitos específicosLa reforma estipula que, además de ser ciudadano mexicano por nacimiento, el aspirante no debe tener ni adquirir otra nacionalidad. En caso de poseerla, deberá renunciar a ella formalmente antes de solicitar su registro como candidato. La prohibición abarca explícitamente: