Un incendio en un edificio histórico de la emblemática Calle Elías, en el centro antiguo de Nogales, ha encendido las alarmas sobre la preservación del patrimonio local, por lo que en el lugar de los hechos, entre el humo y las cenizas, el cronista de la frontera, Julio Cesar Sarmiento, reflexionó sobre la trascendencia de este suceso en una zona considerara como el punto de fundación de la ciudad y si bien el inmueble siniestrado no está entre la lista de los buscados a ser protegidos, subrayó que toda esta franja constituye el corazón histórico de la frontera.
El cronista rememoró la profunda importancia de la calle Elías, cuyo nombre real debería de ser José Elías, en honor al dueño del rancho Los Nogales y destacó que precisamente en esa área muy cerca del sitio del incendio, se estableció la primera ubicación de la aduana en octubre de 1882, tras un decreto de Porfirio Díaz, por lo que, para el historiador, este sector representa el verdadero nacimiento de Nogales como ciudad fronteriza a finales del siglo XIX.
En las fotos y en la visión que tú presentas, podemos observar todavía los adobes. Esos adobes datan del siglo pasado, de principios del siglo pasado. Quizá desde el inicio de esta zona, que es la primera zona histórica, y que obviamente, aunque no está dentro de los 15 primeros edificios o monumentos, espacios de patrimonio histórico-cultural de Nogales, toda la calle, todo lo que es el cinturón este, está considerado como el centro histórico de Nogales. Así es que, este edificio que hoy nos presenta las raíces, pero también las ruinas, manifestó el Cronista.
Este es el nacimiento de Nogales. Yo creo que son las autoridades, en primer lugar, las autoridades municipales, quienes ya tomaron algunas medidas, como es el hecho de proteger 15 espacios históricos en la ciudad. Pero yo creo que esta zona debiera tener la atención prioritaria por parte de las autoridades de considerarlo y testificarlo como el primer cuadro de la historia de Nogales, del nacimiento. Y precisamente estos edificios que por un lado encierran peligro porque son de construcción vulnerable, como el adobe que con la lluvia se debilita, de protegerlo, expresó.