Manuel Torres García es un hombre de enorme resiliencia que ha sabido enfrentar las consecuencias de la poliomielitis desde su niñez. Hoy, a sus 70 años de edad, sigue trabajando en esta frontera como comerciante, vendedor de periódicos y otras mercancías en el crucero de la avenida Tecnológico y bulevar El Greco.
Desde la década de los noventa llegó a Nogales, Sonora, con el sueño americano. Logró cruzar a Estados Unidos y vivió en la ciudad de Tucson, Arizona, junto a su hermano, donde inició trabajando en la repartición de periódicos.
En un par de desafortunados accidentes resultó lesionado en sus piernas, debilitando aún más su condición, por lo que decidió salir de Arizona y regresar a Nogales, donde la gente siempre lo ha cobijado.
He tenido dos golpes en la pierna: uno fue con la defensa de un carro que me golpeó la espinilla y el otro con una llanta trasera que me agarró el talón. Esto fue en el trabajo cuando vivía en Tucson, donde estuve 18 años con mi hermano. Se puede decir que no me echaron, fue salida voluntaria, yo firmé, comentó Torres García.
Aquí me pusieron los de El Diario, porque empecé a trabajar con ellos y me dieron este lugar. Después empecé con el Nuevo Día y ya vendía los dos, solo que tuve problemas porque el Nuevo Día no quería que vendiera El Diario y viceversa. Traían pique y no me dejaban ser, relató.
Sí vendía los dos, pero cuando pasaban los del Diario a checarme tenía que esconder el Nuevo Día, y cuando pasaban los del Nuevo Día tenía que esconder El Diario. Ahora vendo solo El Imparcial, porque ya no hay ningún otro periódico aquí, recordó.
Sí hay mucha gente que me apoya. Cuando no me ven aquí, luego andan preguntando por qué no he venido. Ya sea que me enferme o tenga cosas que hacer, me buscan. Inclusive me la paso más a gusto aquí que cuando vivía en Tucson, relató.
Finalmente, envió un mensaje a la juventud y a todas las personas que enfrentan una condición especial como él.
Que le echen ganas, que no se dobleguen, porque Dios los va a sacar adelante. Venimos a batallar, a trabajar y a sobresalir. Todo para adelante, concluyó.