En un acto que reafirmó la profunda fe católica de la región sur de Nogales, comunidades aledañas a La Mesa y el ejido Cibuta, realizaron este jueves una peregrinación en honor a la Virgen de Guadalupe, la movilización como una celebración previa al 12 de diciembre, lo cual unió a los feligreses de ranchos y pequeños comercios en una demostración de fervor que recorrió la carretera hacia el sur de la ciudad, por los últimos 4 años.
El evento guiado por el padre Edgardo Gámez, de la iglesia San José Sánchez del Río, por lo que presencia de esta parroquia en la zona habla de un esfuerzo de la diócesis por mantener viva la espiritualidad en esta área de la frontera, donde la iglesia como centro comunitario ha sido un pilar fundamental para resarcir el tejido social.
Desde temprana hora, los devotos se organizaron para seguir la imagen de la Madre de Dios, procesión que salió en punto de las 15:00 horas en una caravana de automóviles, las bocinas en los vehículos resonaban con cantos alusivos al gran día de la celebración mariana, creando un ambiente festivo y solemne a la vez en la vía de comunicación internacional.
La caravana avanzó por toda la carretera hacia el sur, rebasando el kilómetro 21, la peregrinación contó con la asistencia y protección del personal de Seguridad Publica y habitantes de La Mesa, quienes colaboraron para dar seguimiento a lo acontecido en esta importante vía, siguiendo la imagen religiosa hasta la capilla en el Cibuta.
En este punto que fue erigido en honor a la Virgen Morena, fue donde los grupos de creyentes se congregaron a las 16:00 horas, para celebrar una misa en conmoración a su santa patrona, al término de la eucaristía los asistentes participaron en una verbena popular, disfrutando de antojitos mexicanos y diversas amenidades, uniendo a las familias en un espacio de convivencia.