La dinámica migratoria en la frontera ha dado un giro de 180 grados, pasando de lo que era un tránsito fluido a una permanencia obligada. Lorena Mena Iturralde, investigadora de Continente Móvil, advirtió que tras el fin del asilo humanitarios y la falta de vías legales para el cruce, cientos de personas, dentro de estas un porcentaje importante de mujeres, están intentando integrarse a la sociedad nogalense ante la imposibilidad de avanzar o retroceder.
Para muchas familias, el primer paso hacia la integración ha sido el abandonar los albergues para buscar viviendas independientes, sin embargo, este proceso evidencia una serie de necesidades graves, por lo que la mayoría se ve forzada a rentar habitaciones pequeñas en espacios compartidos, donde deben convivir con otras familias para poder costear las altas rentas y mantener apoyo comunitario.
Básicamente ahora, desde el año pasado, se tiene que hablar más en términos de integración de esta población, porque es población que ya se ha quedado acá en la ciudad, varias personas han dejado incluso el espacio de los albergues, porque han buscado, de alguna manera, ser parte de la sociedad nogalense, y eso les ha obligado a buscar vivienda, por ejemplo, rentar vivienda, y desde ahí ya empiezan a evidenciar algunas dificultades, comentó Mena.
La situación legal, agrava la vulnerabilidad de las migrantes extranjeras, quienes se ven forzadas a vivir de manera ilegal, ya que, de acuerdo con su investigación, Mena declaró menos del 1% logra regularizar su estancia, debido a que, en Nogales, no existen oficinas de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) y el temor de ser detenidas les impide acercarse al Instituto Nacional de Migración.
Las personas que están sin documentos no se van a sentir animadas de acudir al Instituto de Migración a decir, oiga, quiero hacer este trámite, porque siempre persiste el temor de que me van a detener o me pueden iniciar algún trámite, devolverme a mi lugar de origen y pues no es lo que quiero. Entonces esto fomenta que se mantengan en la irregularidad y al menos el tema de refugio sea una opción que a lo mejor no estén contemplando. La otra opción es ver de qué otras formas se pueden regularizar, pero aquí hay otras dificultades, mencionó.
Comentó, debemos de tomar en cuenta que muchos de estos casos, involucran a personas que huyen de contextos de violencia, lo que convierte a México y en este caso Nogales en una opción de permanencia obligada, al sentirse rechazados por los Estados Unidos y perseguidos por sus países de origen, estas mujeres ven a Nogales, como su única posibilidad de supervivencia, aunque existan un sinfín de vacíos legales.