Para toda fecha especial, como el 14 de febrero, hay de regalos a regalos, pero obsequiar una joya siempre se ha considerado un gesto único, reservado para el ser querido más especial, ya que suele tratarse de un presente costoso.En la mayoría de las joyerías de Nogales, Sonora, la venta de piezas de oro ha disminuido en volumen; sin embargo, el constante aumento en el valor de este metal precioso mantiene al negocio como una actividad rentable.Los comerciantes locales dedicados a la joyería fina coinciden en que febrero, diciembre y el 10 de mayo son los meses de mayor movimiento en ventas. Señalan que alrededor del 70% de las piezas vendidas en torno al Día del Amor y la Amistad son joyas para mujer; más del 25% corresponden a piezas para menores, y el resto para hombre, aunque más del 90% de las compras las realizan hombres adultos.Las piezas más solicitadas en febrero son los anillos de compromiso y las argollas de matrimonio, cuya demanda se mantiene durante todo el año. Les siguen esclavas, aretes y cadenitas para niños pequeños, artículos que el nogalense promedio suele adquirir.No obstante, los joyeros de esta frontera aseguran que sus clientes más importantes provienen de fuera: visitantes de otros estados de la República y, en gran medida, extranjeros de Arizona y California, Estados Unidos.En los últimos diez años, el precio del oro ha registrado un incremento notable, llegando a duplicar e incluso cuadruplicar su valor en el mercado. Hoy, este metal sigue siendo el más utilizado en la creación de joyas finas y el más vendido en el planeta. Actualmente, el oro al contado se cotiza alrededor de 4,939 dólares por onza, es decir, 2,511 pesos por gramo en oro de 24 quilates.El oro, eterno símbolo de lujo y compromiso, continúa siendo el protagonista de las historias de amor y celebración en Nogales. Y aunque su precio se eleve, su brillo