Se cumplen cinco años de un crimen que enlutó no solo a una familia, sino a la esfera política y social de esta frontera. A media década de la desaparición y posterior asesinato de la ingeniera civil Cecilia Yépiz Reyna, de 49 años y exsecretaria de Desarrollo Urbano de Nogales, Sonora, el proceso judicial se encuentra paralizado. Hasta el momento, no se ha logrado realizar la audiencia intermedia para desahogar las contundentes pruebas recabadas.
El calvario de la familia Yépiz comenzó el 5 de enero de 2021, día en que la exfuncionaria desapareció y tras intensas investigaciones, cateos y entrevistas, fue localizada sin vida el 7 de marzo de 2021. Su cuerpo fue hallado en una criba adyacente a una bodega de piedra, enterrada a varios metros de profundidad en una fosa clandestina, cerca de la pista 4x4 conocida como Los Peyos.
De acuerdo con el expediente penal e información oficial de autoridades, el acusado mantenía una relación laboral y de amistad con Yépiz Reyna; ambos se encontraban en gestiones de trámites para la apertura de un casino en la colonia Kennedy. La Fiscalía señala a Fernando “N” como el autor directo del crimen, acusándolo de actuar de manera dolosa y de aprovechar su cercanía con la víctima para llevarla a un área despoblada donde presuntamente perpetró el asesinato.
Sin embargo, las investigaciones oficiales se han centrado exclusivamente en él, e ignorar la posible existencia de un autor intelectual o la participación de terceros. Así lo denuncia Sergio Yépiz Reyna, hermano de la víctima, quien asegura que no se trató de “un lobo solitario” y señala una posible conexión con su labor como funcionaria del Ayuntamiento.
A Cecilia la justicia no la ha alcanzado. Entonces, ¿qué podemos esperar por todas esas madres o hermanas que tienen hijos e hijas desaparecidos? Pues están en veremos, ¿no? En el limbo. Porque no vemos que avance esto, ya cambiaron de fiscales, ya cambiaron de todo el sistema judicial, y no hay resultados. No hay resultados, por lo menos en el caso que a nosotros nos compete y en los casos públicos que se manifiestan en los medios de comunicación, pues no vemos resultados, dijo.
Se hizo un caso pues bastante robusto y bastante bien presentado, con las pruebas suficientes, muchas de esas pruebas nosotros, la familia, las aportamos, de la computadora de mi hermana. Ellos, a través de los teléfonos, pudieron hacer una ubicación vía satelital de los dos teléfonos, tanto el de mi hermana como el del detenido, que en ese rancho estuvieron juntos. Entonces, pues, las pruebas son contundentes, pero no hay resultados; ese es el tema, seguimos sin resultados, seguimos con impunidad y pues, alzando la voz, recalcó
“Si tienen que pasar cincuenta años, cincuenta años serán”, sentenció su hermano, al recordar que el silencio y la inacción institucional solo condenan a Cecilia a desaparecer por segunda vez: en el olvido.
Yo espero que algún exfuncionario, porque a lo mejor ya ni funcionarios son, pues que tengan el valor de aportar, que vayan a la Fiscalía, que tengan el valor de presentar lo que sucedió en esa fecha, en el trienio del diputado federal que aún con todos estos antecedentes, Morena todavía tuvo la desfachatez de darle una diputación federal a Jesús Pujol Irastorza, eso sí es una vergüenza para Nogales; yo como nogalense nacido aquí, se me hace una aberración, manifestó.
Nubia Uriarte / Eliazar Álvarez