Lo que comenzó en 2012 como una travesía ciclista de fe hacia Magdalena de Kino, hoy se ha transformado en un corredor deportivo que abraza al norte del estado con el banderazo de salida del Primer Tour Nogales-Santa Ana 2026, donde atletas de la región no solo desafiaron los kilómetros de la Carretera Federal 15, sino que establece un nuevo hito en la convivencia intermunicipal.
Ana Enriqueta “Queta” Moreno, alma máter de este proyecto y representante del equipo “La Llave del Desierto MTB”, de Santa Ana, relató cómo la inquietud de rodar más allá de Magdalena se convirtió en una realidad colectiva con el respaldo del Ayuntamiento de Santa Ana, así como la Comisión de Ciclismo Nogalense con apoyo de su presidente Bladimir Gil y el Secretario Omar Velarde Anaya, además del Instituto Municipal del Deporte de Nogales.
Desde el 2018 pedaleamos y buscamos retos, hoy, Santa Ana los recibe con los brazos abiertos y una mesa puesta, porque esto es una fiesta del aire libre”, expresó emocionada.
El evento no solo atrajo a pedalistas locales, sino también delegaciones de Caborca, Hermosillo y el sur de Estados Unidos que se sumaron a la travesía, lo que demuestra que el ciclismo en Sonora es un imán de turismo y hermandad.
La iniciativa surge de una sinergia estratégica entre promotores privados y autoridades, de ahí que Marco Martínez, director del Instituto Municipal del Deporte (IMDEN), destacó que este paseo es el resultado de un convenio colaborativo que busca la difusión de la identidad sonorense a través de la activación física.
Este paseo es una réplica del histórico recorrido a Magdalena; nuestro compromiso es facilitar la seguridad para que la convivencia sea efectiva en cada municipio que tocamos, señaló Martínez, al manifestar que el ciclismo en la frontera vive su mejor momento, con jóvenes talentos ya con la representación de Nogales en competencias nacionales.
Mientras un grupo de alta velocidad se mantuvo sobre la Carretera Federal 15, los amantes del MTB se internaron por las rutas de Terrenate y La Mesa, al recorrer las entrañas de la región hasta conectar con Magdalena y, finalmente, Santa Ana.
Contamos con cinco carros barredora y puntos de hidratación constantes; la meta es que cada quien, a su ritmo, pero todos lleguemos seguros, enfatizó Bladimir.
Es emocionante ver a gente de Caborca, Hermosillo y Estados Unidos unirse a esta fiesta, el ciclismo es sentir el aire, es cambiar el carro por la bicicleta para ayudar al medio ambiente, expresó Moreno, quien junto a su familia recibió a los pedalistas con la hospitalidad que caracteriza a Santa Ana.