En una jornada marcada por la incertidumbre, pero también por la acción institucional, la Escuela Secundaria General número 2 “Profesor Luis Basurto Guzmán” retomó actividades bajo un riguroso esquema de seguridad tras las amenazas de violencia detectadas la semana pasada en Nogales, Sonora.
El plantel registró este lunes una asistencia de aproximadamente el 50% del alumnado y la dirección escolar, en estrecha coordinación con la Secretaría de Educación y Cultura (SEC) y las corporaciones de Seguridad Pública, activó el protocolo de “Mochila Segura” y el uso de detectores de metales en los accesos para garantizar la integridad de quienes decidieron acudir a las aulas.
Con los antecedentes del mensaje que encendió las alarmas, la crisis actual se desencadenó el pasado 24 de abril, cuando el director del plantel localizó, durante un recorrido de supervisión en los sanitarios de varones, mensajes escritos en las paredes que advertían sobre un supuesto ataque armado programado para este 27 de abril, cuyas pintas movilizaron a la Policía Municipal.
Este incidente no es aislado y se suma a la reciente suspensión de labores en la Secundaria General número 1 “Plutarco Elías Calles” por motivos similares, reflejando una tendencia que, según datos estatales, suma ya al menos 10 incidentes de este tipo en Sonora en lo que va del 2026.
La escuela hizo un llamado enérgico a la corresponsabilidad familiar, al enfatizar que la seguridad empieza en el hogar, con peticiones clave del plantel destacan el diálogo constante con los hijos sobre la gravedad de estas “bromas” y sus consecuencias legales, así como la responsabilidad digital para monitorear el uso de redes sociales y evitar compartir noticias falsas que alimentan la psicosis, también con una vigilancia activa para reportar cualquier conducta sospechosa de inmediato a la dirección o al 9-1-1.
La Secretaría de Educación y Cultura enfatizó que, más allá de la vigilancia física, es fundamental trabajar en la salud emocional de los estudiantes para erradicar estas conductas disruptivas. Por ahora, las autoridades mantienen la investigación abierta para identificar a los responsables de los mensajes, mientras las clases continúan bajo un esquema de alerta preventiva, pero con la determinación de recuperar la normalidad escolar.