En un ambiente de fe, tradición y convivencia familiar, el Ayuntamiento de Nogales acompañó a la comunidad Yoreme-Mayo en la fiesta-cabalgata en honor a San Isidro Labrador, realizada en el rancho Los Brujos, donde se vivió una jornada llena de identidad cultural, música, danzas tradicionales, gastronomía típica y profundo sentido espiritual.
El alcalde Juan Francisco Gim Nogales destacó la importancia de respaldar este tipo de celebraciones que permiten conservar, revitalizar e impulsar las tradiciones ancestrales de los pueblos indígenas, al ser parte fundamental de la riqueza cultural de la región.
Fue un festejo muy bonito, lleno de fe, tradición y orgullo por nuestras raíces. Para nosotros como gobierno de la ciudad es un honor acompañar y apoyar a la comunidad Yoreme-Mayo en estas actividades que mantienen viva su historia, sus costumbres y su identidad, expresó el presidente municipal.
En la sede del festejo se ofreció venta de artesanías y gastronomía típica, como guacabaqui, pozole, menudo y gallina pinta, además de presentaciones de danzas tradicionales de pascola y venado, expresiones que forman parte de la identidad espiritual y cultural de la comunidad Yoreme-Mayo.
Estas celebraciones nos recuerdan la importancia de respetar, valorar y preservar las manifestaciones culturales de nuestros pueblos originarios. Cada danza, cada ritual, cada platillo y cada encuentro familiar nos habla de una herencia que debemos cuidar y transmitir a las nuevas generaciones, señaló el alcalde Juan Francisco Gim Nogales.
El presidente municipal agradeció la participación de la regidora y representante de los grupos étnicos, Olga Lidya Cabrera Altamirano; del cobanaro del grupo Yoreme-Mayo, Adrián Cruz; así como del director de Imfoculta, Nadir del Cid González, por su contribución en la organización y promoción de este encuentro cultural.
Vamos a seguir trabajando de la mano con las comunidades indígenas, porque sus tradiciones enriquecen a Nogales y fortalecen nuestra identidad como una frontera de todos, donde la cultura, la fe y la unidad también son parte de nuestro desarrollo social, agregó Gim Nogales.