La elaboración de figuras con hojas de palma empezó como un entretenimiento que le enseñó un viejo amigo en el estado de Sinaloa; hoy, es su oficio de vida, su modus vivendi, para José Andrés Pérez, de 20 años, hoy conocido como “El Palmas”, en esta frontera de Nogales.
José es oriundo de Chihuahua, pero desde hace seis años se le ve ofertando sus figuras de colibrí aromáticas en los drive-thru de Caffenio, principalmente en el ubicado sobre la avenida Álvaro Obregón, a pocos metros de la Escuela Secundaria General no. 1, donde ya es conocido por su fiel estancia de cada día por las mañanas.
La elaboración de estas figuras le ha permitido mantenerse y ayudar a su familia, ya que vive con su madre y su hermanita en la colonia Colinas del Sol. El joven emprendedor explicó que hace seis años un señor, amigo de su familia, le enseñó el arte de hacer figuras como flores, cruces y alacranes, lo que fue un pasatiempo divertido que incluso lo llevó a crear sus propias imágenes como chapulines, libélulas y colibrís; próximamente, tortugas, las cuales sigue ensayando.
También hago flores, cruces, alacranes, chapulines y libélulas, los vendo en los drive-thru, más que nada, en Caffenios, tanto el que está aquí en lo de la secundaria número 1. Pues al principio sí me tardaba 30 minutos, 20 minutos; ahorita unos 3 minutos lo más tardar; con los colibrís en sí tengo 3 años, narró. Con las flores tengo seis años. Dejé de hacer las flores porque ya casi no había ventas. Empecé a sacar colibrí, chapulines, libélulas, y lo que me quedó fueron los colibrís, y fue lo que ya dejé. Ahorita los traigo en color morado, también de color rosa, combinado, al igual que flores combinadas. contó.
Con las flores tengo seis años. Dejé de hacer las flores porque ya casi no había ventas. Empecé a sacar colibrí, chapulines, libélulas, y lo que me quedó fueron los colibrís, y fue lo que ya dejé. Ahorita los traigo en color morado, también de color rosa, combinado, al igual que flores combinadas. contó.
Hay esos que salen más grandes, esos ya son de 80 pesos, pero estos les duran meses así como están, entonces es barato; de hecho trabajé en el Caffenio de Soriana, donde llegó una muchacha que ya tenía 2 años con uno. Ahí lo traía intacto, dijo. Por lo general lo que se le puede llegar a romper es lo que se cuelga, pero lo guardan y cuando vuelvan a pasar por el Caffenio les vuelvo a poner los colibrís; igual, la mayoría lo traen en el carro, les puedo echar aroma para el carro, añadió. Manejo varios aromas. Ahorita traigo lo que es manzana-canela, blueberry, Hugo Boss, bouquet, mar caribe y Ferrari. Se lo empecé a poner como un extra porque miraba que todos los colgaban en el carro, y pues ya le sirve también como si fuera un “pinito”; ya ellos eligen el aroma y ya se lo hecho yo. Los aromas esos que traigo ahorita son nuevos, los acabo de meter, así un mes; son de aceite, porque antes manejaba lo que es pinito negro, pinito azul, lavanda, chicle, cereza, fresa, vainilla; estos, como son a base de aceite, duran más, señaló.
Por lo general lo que se le puede llegar a romper es lo que se cuelga, pero lo guardan y cuando vuelvan a pasar por el Caffenio les vuelvo a poner los colibrís; igual, la mayoría lo traen en el carro, les puedo echar aroma para el carro, añadió.
Manejo varios aromas. Ahorita traigo lo que es manzana-canela, blueberry, Hugo Boss, bouquet, mar caribe y Ferrari. Se lo empecé a poner como un extra porque miraba que todos los colgaban en el carro, y pues ya le sirve también como si fuera un “pinito”; ya ellos eligen el aroma y ya se lo hecho yo. Los aromas esos que traigo ahorita son nuevos, los acabo de meter, así un mes; son de aceite, porque antes manejaba lo que es pinito negro, pinito azul, lavanda, chicle, cereza, fresa, vainilla; estos, como son a base de aceite, duran más, señaló.
Cualquier figurita me pueden pedir; por lo general siempre traigo hechos puros colibrí. Ya si quieren una cruz, una flor con corazón, una flor, ya nomás me la piden y de volada se la hago, un minuto, dos minutos y queda, en lo que esperan el café. Hay muchos que ya me conocen; cuando van a entrar en el drive-thru me piden una cruz, ya cuando salen ya se las tengo hechas, aseguró.
Pues lo más que he vendido en un día bueno son veinticinco colibrís; es como todo, hay días que también solo vendo uno o dos en todo el día. Mientras salga lo del día, la comida, los gastos del taxi, y ya con eso, concluyó.