El diseño de la red hidráulica en el fraccionamiento San Miguel ha complicado históricamente el abasto de agua, debido a que el sistema opera de manera inversa a lo ideal, obligando al organismo operador a bombear el líquido desde las zonas bajas hacia las viviendas ubicadas en las partes altas. Para contrarrestar esta situación y estabilizar el servicio, las autoridades implementan una reestructuración basada en un reseccionamiento de las líneas de conducción y el aumento controlado de la presión en los puntos críticos de la red.
Leonardo Sandoval Mendoza, director del OOMAPAS, manifestó que estas maniobras técnicas implican retos considerables debido a la topografía del sector, lo que genera problemas en las tuberías antiguas que componen el circuito, y explicó que las complicaciones se incrementan por la presión fuera de lo normal que tiene que aplicarse.
Tenemos que aplicar tal presión de que nos llegue a las últimas casas, a las viviendas de más altura, con aproximadamente un kilo de presión. Entonces ese es el detalle, pero es cuestión nada más de ahorita en la reestructuración de lo que es el seccionamiento. Esos detalles pues son impredecibles, van a seguir sucediendo como han seguido sucediendo toda la vida, el detalle está en resolverlos inmediatamente y resolverlos bien, mencionó Sandoval.
Sí, al tanque de San Miguel lo que pasa es que alguien nos dañó el flotador, entonces para repararlo tenemos que vaciar el tanque y al vaciar el tanque pues ya tenemos un desbalance en el suministro de los sectores y pues ahí viene un detalle de que ya los volvemos a afectar a los usuarios. A veces sí tenemos que decidir entre arreglar la fuga inmediatamente o afectar a los usuarios de una manera más mínima, entonces siempre tratamos de que sea la afectación lo menos posible, comunicó.