Un vacío irreparable en su familia, así como en la comunidad Nogalense, dejó este pasado miércoles el fallecimiento de un icono de la frontera, Pablo Lechuga Bórquez, el cual, dentro de su camino, ayudó a formar y establecerse a muchos trabajadores de los medios de comunicación, quienes compartieron como este generoso ser humano, marcó sus vidas, no solo en un nivel profesional, sino también personal, con su calidez, simpatía y llamado a la acción dentro de su trayectoria.
Por más de 35 años, Javier Espinoza se consideró muy unido a Pablo Lechuga, ya que en sus años de juventud e inicio de sus palabras al aire por medio de la señal de radio Xeny, les tocó ser unos de los fundadores junto a Joel Bojórquez, de los espacios de noticias más importante de la región, además de que, con él con el contacto, pudieron conocer sus vidas desde la soltería y ver crecer a sus respectivas familias.
Pues hablar de Pablo Lechuga es pura vivencia, puras cuestiones de esas. Pablo Lechuga en aquellos tiempos que hubo también pues situaciones muy difíciles en la ciudad donde la balacera, las muertes a diario en la calle, en la noche y él capeándose de las por decirlo así coloquialmente, capeándose de las balas y todo, pero él estaba en medio del acto que se estaba llevando a cabo y transmitía directamente el todo, cosas muy, muy ¿Cómo se puede decir? Pues sorprendentes para en esos momentos, pero él hacía el conocimiento al auditorio de Xeny con ese valor que siempre estar en medio de la noticia, así fueran balazos o fueran aplausos, él estaba ahí siempre pendiente. Y como historiador de Nogales, pues tenía una memoria. todavía actualmente todavía se le sorprendía él los recuerdos de muchísimos años atrás de los comercios, dónde estaban los comercios, quiénes eran los dueños de esos comercios. En fin, siempre hacía muy amena su historia de Nogales”
Bueno, pues creo yo que la comunidad, como tú bien lo dices, y todos nosotros como compañeros de él, pues fue una persona muy amable, fue una persona, todos tenemos nuestras anécdotas de todo, ¿verdad? Y Pablo Lechuga pues era un personaje muy querido, muy admirado por la comunidad de ambos Nogales y pueblos circunvecinos. Se ve extraño. Sí, claro, claro, porque su presencia dentro de lo que es la comunicación era un tic muy especial que él tenía para su información.
Va a prevalecer según mi punto de vista esos recuerdos, esas anécdotas, en una época que será recordada por muchísima gente Pablo se ganó el aprecio, el reconocimiento de propios y extraños por su estilo tan singular de manejar la nota policiaca y pues él era parte ya del patrimonio, por así decirlo, de nuestra frontera. Queda para la posteridad de frases como esa de al parecer dijo Lechuga. Entonces así trataremos de recordarlo con todo lo bueno que él aportó a una industria tan importante como ha sido la radiodifusión, la televisión que contó y la presencia y el impacto de las redes sociales. Repito, Pablo le tocó una época extraordinaria de los noticieros en radiodifusión, lo recordaremos con afecto.
Un día que fui a la casa de ellos, él era un chamaco de 10 años ahí caminando en la casa junto con los muchachos jugando y correteándose y abriendo la puerta de alambre de la casa dejando que se metan las moscas y doña María gritándole ¡Ey! ¡Cierran la puerta! son los recuerdos de la inocencia de lo que es la vida. Era muy inquieto pero era siempre muy observador, siempre era muy observador y muy inquieto, le gustaba, le gustaba preguntar, le gustaba andar, era muy inquieto Pablo y lo demostró en su vida porque su manera de expresarse fue muy peculiar, muy muy sui generis, Pablo era una persona muy especial y tenía un estilo que muchos se lo reconocemos en el medio de comunicaciones aquí en Nogales estoy muy seguro que todos sus compañeros de trabajo, todos le reconocen y lo respetan su estilo como fue Pablo.
Ahorita que lo mencionabas por las características tan especiales que tiene don Pablo es insustituible tanto en el ámbito del periodismo, de la locución porque él era locutor, era maestro, era historiador, en ese ámbito de la historia plantarte con don Pablo en el centro de la ciudad era decirte, él narrarte con mucha elocuencia de quién era ese edificio, de qué giro comercial se daba, por eso es insustituible. No recuerdo conocer a alguien que tenga la historia que se llevó don Pablo y que seguramente nos dejó porque, ¿te acuerdas que nos decía que tenía un libro que quería que se publicara después de muerto? Entonces, para que veas cómo es conocer a don Pablo, incluso quisiéramos que su familia no olvide ese reto de publicar ese libro que seguramente ellos no tienen.Insustituible la verdad, yo le puedo decir a la comunidad que don Pablo era insustituible, que hay tantas cosas que nos dejó por enseñanza que, por supuesto que quisiéramos otro Pablo Lechuga, pero es muy difícil.