La mirada fresca de las nuevas generaciones comenzó a plasmarse en los rincones más emblemáticas de la frontera, superando las barreras técnicas y personales, ya que, tras dos meses de preparación, un grupo de nueve jóvenes concluyó con éxito el taller de fotografía impulsado por el Instituto Nogalense de la Juventud, un esfuerzo preparado para que ellos comiencen a convertir el paisaje cotidiano en graficas de expresión artística.
El instructor Horacio Lovio, comentó que el programa tuvo la intención de convocar a los jóvenes para prácticas en las calles céntricas de la ciudad, obligando a los participantes a agudizar el sentido de la observación y a reencontrarse con un entorno urbano, ya que más allá de dominar el manejo de la iluminación, la apertura o las reglas básicas de encuadre, el reto principal consistió en romper el bloqueo inicial y la desconfianza al manipular equipo profesional.
Muy bien, pues lo que buscamos como Instituto Nacional de la Juventud es que los jóvenes puedan, sobre todo, experimentar, que no le tengan miedo a, pues decir, voy a tomar una cámara. Muchas veces nos pasa que, ay, me da miedo, la voy a quebrar, me da miedo hacer esto. Y que le pierdan ese miedo, que le tengan más bien un respeto y digan, bueno, voy a tomar fotografías, no importa, no todas van a salir perfectas, porque también se tiene mucho eso, el miedo a decir, ay, es que, si me sale mal, ay, es que, si me sale esto, ay, es que no sé qué tomarle. Pero enseñarles que experimenten y que no le tengan miedo. Y también algo que me gusta ahorita, y se puede ver en las fotografías, hay trabajo muy variado, comentó Lovio.
Entonces yo les diría que no tengan miedo y que busquen a su alrededor, hay muchísimas opciones. Mi taller es de fin de semana, si no pueden los fines de semana, está el de Oscar Monroy, que creo que es otros días, y viceversa. Entonces yo creo que hay muchísima oportunidad, mencionó.