Con el orgullo a flor de piel y el trofeo en alto, la Selección Mexicana de Béisbol categoría U12, conformada por talento sonorense, fue recibida este martes por el gobernador Alfonso Durazo tras coronarse campeones en el prestigioso Torneo Mundial Cal Ripken. La competencia, celebrada en Branson, Missouri, del 5 al 15 de agosto, reunió a 43 equipos internacionales y fue el escenario de una victoria histórica impulsada, en su momento más crítico, por el bat del joven nogalense Gabriel Esquivel.
Con el hit que paralizó a Japón y coronó a México en la internacional, en un camino que los llevó a enfrentar a las máximas potencias del béisbol infantil, el equipo mexicano se midió en las rondas definitivas contra Estados Unidos y Japón. Fue precisamente en el duelo decisivo contra la escuadra nipona, que llegaba con la etiqueta de amplia favorita tras ostentar tres campeonatos consecutivos, donde Gabriel Esquivel se vistió de héroe.
Con una madurez inusual para su edad y la presión al límite, el orgullo de Nogales conectó el imparable de oro que dejó en el terreno a Japón, dándole el triunfo a México. Este batazo aseguró el campeonato mundial y demostró que la nueva generación de peloteros fronterizos tiene el temple para dominar la escena internacional.
Del día 5 al 15 de agosto disputaron 8 juegos invictos en total, en la primera ronda cerraron como México marcador 17 contra cero de Alemania; 9 contra 0 de Canadá; 10 contra 3 de Puerto Rico y 10 contra cero de Colombia. Ya en los juegos de eliminación directa cerraron 14 contra Nueva Zelanda; 7 contra cero de Taiwán; en semifinales quedaron 6 contra 5 de Japón, que los asumió como campeones internacionales y en la gran final cerraron 6 contra 3 de Estados Unidos, que los coronó campeones mundiales.
“Tenemos a la selección mexicana de béisbol categoría U12 que resultaron campeones en un torneo mundial de béisbol en Branson. Participaron 43 equipos, llegaron a la semifinal, compitieron contra Japón y contra Estados Unidos y regresaron campeones”, relató el mandatario estatal. “Se los comparto porque es motivo de orgullo y satisfacción que cualquier sonorense triunfe y merezca un reconocimiento, ustedes nos traen un triunfo que llena a las y los sonorenses”, reconoció.
Al destacar ausencias que también suman, dijo: “Tenemos 15 guerreros, lamentablemente, 6 jugadores no pudieron asistir por cuestiones migratorias, pero ellos son parte de este triunfo también porque son campeones nacionales”, puntualizó el entrenador.
Sobre el dramático juego final, De la Rosa fue tajante: “No hay palabras para describir ese triunfo ante Japón, es potencia, tenía tres triunfos consecutivos ganando y los niños lo lograron; tenía mucho tiempo que México no era campeón del Cal Ripken y hoy lo hicimos”.
Este campeonato no solo representa el anhelado regreso de México a lo más alto del béisbol infantil en el torneo Cal Ripken, sino que reafirma a Sonora, en especial a municipios como Nogales, como un semillero inagotable de talento.