Monseñor José Luis Cerra Luna, obispo de la Diócesis de Nogales, consumó su esperado encuentro con el Sumo Pontífice en la Plaza de San Pedro, en el marco de las actividades formativas convocadas por la Santa Sede para prelados recién ordenados.
A través de sus canales oficiales, el jerarca nogalense compartió imágenes del saludo personal con el Obispo de Roma en el presbiterio de la basílica vaticana, acompañadas de un testimonio donde describió la profunda conmoción del momento.
Me temblaron las piernas, no solo antes y durante el encuentro, sino un buen rato después. Ya había ido antes a Audiencias Generales con distintos Papas, pero siempre desde abajo, viendo cómo el grupo de los obispos pasaban primero a saludar al Papa. Ahora yo estaba ahí. Pero no iba yo solo. Iba toda la Diócesis de Nogales conmigo. Todos los bautizados, todas las comunidades, todos los carismas, los miembros de la vida consagrada, seminaristas y sacerdotes. “Santo Padre, ore por nosotros”, expuso.
Tras concluir esta fase de formación en el Vaticano, la agenda pastoral de Monseñor Cerra Luna continuará hacia la provincia de Trento, al norte de Italia. Ahí, junto con sacerdotes y laicos de la comitiva, encabezará una visita a la localidad de Segno, cuna del misionero jesuita Eusebio Francisco Kino, con el fin de estrechar lazos con la diócesis local y familiares del insigne evangelizador del noroeste mexicano.