El incidente, de acuerdo con la información recopilada en el lugar, se dio presuntamente por la falta de pericia al volante. Ocurrió en la calle Cielo y Lluvia, donde se registró un derrame de combustible debido a que los tanques se encontraban a su máxima capacidad, lo que obligó al cierre inmediato de la circulación.Afortunadamente, el aparatoso accidente no dejó personas lesionadas y el conductor de la unidad resultó ileso; sin embargo, fue asegurado en el sitio y quedó a disposición de las autoridades para el deslinde de responsabilidades.Para contener el riesgo, se desplegó un operativo preventivo coordinado por elementos del Cuerpo de Bomberos, Policía Municipal, Protección Civil, Policía Estatal y personal de Petróleos Mexicanos.Horas después de la contingencia, arribó una pipa de la paraestatal para efectuar el trasvase seguro del líquido combustible y así dar inicio a las labores de retiro del vehículo accidentado.