Con la premisa de retratar la esencia de la ciudad y alejarse de las narrativas tradicionales de violencia y otros aspectos negativos, el Imfoculta llevó a cabo la premiación del Segundo Concurso Municipal de Fotografía “La Vida en la Frontera”, en evento encabezado por el director Nadir del Cid.
Esta iniciativa, impulsada a través de los Estímulos Municipales a la Cultura y las Artes (EMCA), a cargo de Esteban Hernández, reunió a talentos emergentes y consolidados que documentaron la cotidianidad, la resiliencia y el rostro humano de Nogales, con apoyo del maestro del taller de fotografía Oscar Monroy.
La deliberación del certamen evaluó 23 propuestas visuales y destacó por el profundo análisis de un jurado conformado por perfiles de amplia trayectoria, de Hermosillo acudieron Cayetano Lucero y Carlos Licón, además de Eliazar Álvarez como local. Los jueces priorizaron obras que, más allá de la técnica, lograron capturar historias auténticas y un manejo excepcional de la luz, al resaltar la evasión de los clichés del muro fronterizo en las obras.
En la categoría de cámara fotográfica, el máximo galardón se lo llevó Alejandro Emanuel Ramírez López, con la icónica imagen denominada “Esencia Fronteriza”, en la que plasmó en oportunidad de retratar a Don Efraín Llamas, comerciante con 40 años en el Pasaje de las Curios, al comer los tradicionales “tacos de perro”; se reconoció con mención honorífica la obra de Mauro Alexander, por su visión artística y abordaje sutil de la vida fronteriza.
Durante su intervención, Luis Alberto Barredes destacó su interés en la fotografía documental como una herramienta para cambiar la percepción externa de la ciudad.
Estoy un poco harto de que Nogales sean solo tres palabras: frontera, violencia e inmigración; mi fin con la fotografía es rascarle al hormiguero, expresó.
El director del Imfoculta Nadir del Cid reiteró el compromiso con el fomento al arte y agradecieron el respaldo del alcalde Juan Francisco Gim Nogales a este tipo de iniciativas. El consenso de la velada fue claro de que Nogales es mucho más que un cerco que divide, es una comunidad unida por su gente, su trabajo y su innegable capacidad de contar grandes historias a través del arte.