La promesa de que el espectáculo deportivo de alto nivel seguirá presente año con año en la frontera, marcó el inicio de una edición más de la Fiesta Mexicana del Béisbol, en donde el entusiasmo de la afición se hizo sentir de inmediato, consolidando este encuentro beisbolero como una verdadera celebración para la ciudad.
Durante la ceremonia de inauguración, el diamante cobró vida con la presencia del presidente municipal Juan Francisco Gim Nogales, autoridades deportivas, familiares de los peloteros y el público en general, junto a los que se reunieron en las gradas para atestiguar el esperado juego que enfrentó a los Yaquis y a los Naranjeros.
Francisco Gámez, organizador del evento, aprovechó el arranque del partido para destacar el respaldo que han recibido, el cual hace posible la llegada de equipos profesionales, además reconoció públicamente a quienes han sumado esfuerzos institucionales para no dejar caer esta gran tradición deportiva.
Gracias a Nogales, el apoyo que hemos tenido a través de los años, desde mil novecientos, desde mil, desde el dos mil doce hemos estado aquí trayendo este espectáculo para ustedes. Gracias por el apoyo, gracias a mi amigo alcalde Juan Gim, por el apoyo a Marco, a los Yaquis y Naranjeros. Disfruten el juego, sigan apoyando esta iniciativa, Liga Mexicana del Pacífico, está con ustedes y seguirá siendo aquí todos los años, mencionó Francisco Gámez promotor de la fiesta del béisbol.
Sobre el terreno de juego, los equipos se batieron con todo su arsenal durante las nueve entradas, y al final fueron los Yaquis de Obregón, quienes se adelantaron en el marcador, con una ventaja que los coronó como los ganadores de la justa en la frontera, regalando un final de alarido en el que midieron sus fuerzas de este encuentro de pretemporada, en un estadio Alberto Hoeffer que se llenó hasta las lámparas.