FBI lanza Operación Not Forgotten contra crímenes en comunidades indígenas de Arizona

Ahora, miremos hacia el norte. Estados Unidos, en un esfuerzo sin precedentes, ha anunciado Operation Not Forgotten, una iniciativa que despliega recursos significativos para combatir la violencia en comunidades indígenas. La magnitud de esta operación destaca la gravedad de la situación.
El Departamento de Justicia anunció el martes el envío de sesenta agentes del FBI a diez ciudades clave, incluyendo Phoenix, Arizona, para trabajar durante seis meses en una asignación temporal de 90 días cada uno. Este despliegue masivo, el más extenso en la historia del FBI enfocado en crímenes contra la población indígena, pretende abordar un problema que por mucho tiempo ha sido subestimado.
Entre las ciudades seleccionadas, además de Phoenix, se encuentran: Albuquerque, Denver, Detroit, Jackson (Mississippi), Minneapolis, Oklahoma City, Portland (Oregón), Seattle y Salt Lake City. La colaboración entre el FBI, la Unidad de Personas Desaparecidas y Asesinadas de la Oficina de Asuntos Indígenas, y el uso de tecnología forense de punta serán cruciales para el éxito de la operación.
Según la declaración escrita de la Fiscal General Pamela Bondi: “Las tasas de criminalidad en las comunidades indígenas de Estados Unidos son inaceptablemente altas.” La operación busca precisamente abordar esta problemática ofreciendo justicia a las comunidades afectadas.
El Director del FBI, Kash Patel, señaló en su comunicado que: “El FBI perseguirá a los criminales violentos en todas las tierras – y la Operación Not Forgotten asegura un aumento en los recursos para localizar a los delincuentes violentos en tierras tribales y encontrar a aquellos que han desaparecido.”
En octubre pasado, el programa del FBI en territorios indígenas tenía más de 4,300 investigaciones abiertas, incluyendo más de 900 investigaciones de muertes, 1,000 casos de abuso infantil y más de 500 investigaciones por violencia doméstica y abuso sexual de adultos. Las cifras evidencian la urgencia de la intervención.
Esta es la tercera fase de la Operación Not Forgotten, que en los últimos dos años ha apoyado más de 500 casos, resultando en la recuperación de 10 menores de edad, 52 arrestos y 25 acusaciones o quejas judiciales. Los resultados preliminares ofrecen un rayo de esperanza, aunque la lucha está lejos de terminar.