Agresión en hospital psiquiátrico de Arizona expone fallas en seguridad

En Avondale, Arizona, un hombre, a quien llamaremos Luis por respeto a su privacidad, fue víctima de una agresión brutal dentro del Copper Springs Behavioral Health Hospital. Según registros judiciales, el ataque fue perpetrado por otro paciente, Roberto Cuauhtémoc López, quien, de acuerdo con la declaración a la policía, "sintió que Dios quería que lo hiciera".
El incidente, ocurrido el 5 de marzo, dejó a Luis con lesiones físicas y emocionales severas. López enfrenta cinco cargos graves. Pero la narrativa trasciende la agresión en sí misma. El abogado de Luis, Shahin Damoui, señala fallas significativas en la seguridad del hospital. “Fallaron en muchos niveles”, afirma Damoui, destacando la mezcla de pacientes voluntarios con pacientes con órdenes judiciales, permitiendo el acceso entre ellos.
La situación se agrava con la existencia de una grabación de video de la agresión. Según Damoui, transcurrieron aproximadamente 15 minutos desde el inicio del ataque hasta que el personal intervino. Esto, sumado a las deficiencias de seguridad señaladas, plantea interrogantes sobre los protocolos de seguridad implementados en Copper Springs.
En respuesta, Jessica Black, CEO de Copper Springs Arizona Market, emitió un comunicado expresando consternación por el incidente y afirmando su compromiso con la seguridad de los pacientes. Afirma que la institución ha cooperado plenamente con las autoridades. Mientras tanto, Luis, que busca tratamiento en otro centro, manifiesta su deseo de que "el hospital sea plenamente responsable" y se tomen medidas para evitar que este tipo de incidentes se repitan. A pesar de su experiencia traumática, Luis anima a quienes lo necesiten a buscar atención para su salud mental.
Copper Springs, con dos instalaciones en el área metropolitana de Phoenix, está licenciado por el Departamento de Servicios de Salud de Arizona. Este caso pone de manifiesto la crucial necesidad de una revisión exhaustiva de las medidas de seguridad en las instituciones de salud mental, garantizando un entorno seguro y confiable para todos los pacientes.